martes, 6 de junio de 2017

XV Jornada Cultural


Este año la jornada contará con la presencia de Carlos Enríquez Martín, sus aves rapaces y sus dibujos. Una actividad que seguro gustará a pequeños y mayores. No faltarán tampoco ni la conferencia que en esta ocasión versará sobre la Prehistoria de este territorio y estará a cargo de dos investigadores de la materia y la música tradicional con La Orquestina del Fabirol. 




¡¡¡ Nos vemos en Troncedo el sábado 17 de junio! !!

sábado, 13 de mayo de 2017

El séptimo de la lista

Nos hemos encontrado en la página de La Magia de Huesca una lista de los pueblos medievales más impresionantes de la provincia de Huesca. A saber:

Aínsa, Alquézar, Graus, Montañana, Pueyo de Araguás y Roda de Isábena



A quienes anden un poco despistados sobre la localización de estos pueblos les invitamos a encontrarlos en el mapa  y ... si todavía andan más despistados sobre dónde está el pequeño núcleo de Troncedo, notarán que lo hemos destacado doblemente y que se encuentra prácticamente en el centro del triángulo que forman los seis enclaves de la "lista oficial". Así que si se animan a realizar este recorrido medievalista, no duden en pasar por nuestro pueblo, no está en ese punto central por casualidad, se trata de un núcleo muy pequeño que conserva el mismo trazado urbano de la Edad Media, con unas casas labriegas restauradas y/o reconstruidas de  manera bastante respetuosa con  los  arquitectura tradicional y, como se puede apreciar en las imágenes, con unas vistas al valle de La Fueva y a los paisajes de Sobrarbe, de Ribagorza y de las Sierras del Sur que bien merecen que el viajero se detenga para su deleite... Troncedo no defrauda.









lunes, 24 de abril de 2017

De puente a puente ...

Terminamos un puente festivo y se avecina otro. Y para el siguiente la Asociación Cultural Castillo de Troncedo ya nos ha preparado un plan con actividades de inmersión en la naturaleza.


Sábado 29se ha convocado una jornada medioambiental de limpieza y mantenimiento del camino de Sant'Angel. 


Domingo 30, jornada senderista con la caminata anual que será ya la duodécima de las organizadas conjuntamente con los de  A redolada d'a Fueba. Volvemos a iniciar los recorridos de circunvalación del valle. Salida de Troncedo a las 8:45 h. Nos han dicho que el trayecto es largo (unas cinco horas) pero que no es muy duro. Comienza con una subideta hasta Pallaruelo pero después el camino es todo bajada hasta Tierrantona. Las personas interesadas que no se descuiden en inscribirse. Hay que preparar el avituallamiento.


 ... y lunes, 1 de mayo, día libre.

Así que ... ¡¡¡Nos vemos en Troncedo en pocos días!!!

domingo, 16 de abril de 2017

Visita a San Beturián






Efigie de Isabel de Farnesio, reina de España.
Una de las actividades programadas por la A.C. Castillo de Troncedo en este largo puente festivo ha sido la visita guiada al Monasterio de San Victorián (o Beturián, como se dice por estas tierras). Un lugar que todo aragonés y, por ende español, que se precie debería conocer. Situado en un magnífico emplazamiento al pie de Sierra Ferrera y bajo la cueva de La Espelunga, lugar donde según la tradición oral se retiró el Santo eremita que acabó siendo abad del Monasterio y de quien después tomó  nombre (la denominación originaria era Mº de San Martín de Assan) . Si esa tradición es cierta, estamos hablando de la existencia de un cenobio en el siglo VI, en tiempos del Reino Visigodo de  Toledo, y se trataría del  más antiguo de España en cuanto al lugar pues, según nos explicó con didáctica y pausada exposición Mikel, el guía, a lo largo de los siglos se han levantado varios edificios diferentes, uno sobre otro, en ese mismo lugar. El último, en el s. XVIII, bajo el patrocinio del primer Borbón, Felipe V y su esposa Isabel de Farnesio, cuya efigie, descabezada, se encuentra todavía presidiendo la entrada a la sala capitular, a la derecha del altar mayor.

Pantocrátor, s. XI


Claustro
 La iglesia y todo el conjunto cayó en el abandono y la ruina casi total a partir de los años 50 del pasado siglo, pero a partir de la última década de ese mismo siglo el Gobierno de Aragón ha ido acometiendo diversas restauraciones que están devolviéndole la semblanza que le corresponde.  La primera intervención fue reconstruir la techumbre que se había perdido totalmente y la última ha sido restaurar el claustro adyacente a la iglesia que precisamente este sábado 15 de abril se abría por primera vez al público, así que fuimos sus primeros visitantes. Se trata de un recinto que data del s. XVI y que sorprende por su sobriedad, alejada de la riqueza ornamental y escultórica que se pueden observar en otros edificios religiosos de la época. Este, sin embargo, se corresponde con el estilo tradicional de la zona porque, como dijo Mikel, "esto no era Valladolid".

La importancia política, económica, cultural y espiritual de este monasterio es crucial en todo Sobrarbe, territorio sobre el que ejerció señorío feudal,  pero también lo es para la Historia de Aragón pues entre sus muros se tomaron acuerdos y pactos que fueron decisivos en la misma.  Tiene título de Real Monasterio pues ha albergado también las tumbas de dos reyes, Iñigo Arista, primer rey de Pamplona y Gonzalo, primer y único rey de Sobrarbe y Ribagorza.  Tras la accidentada muerte de este último en terrenos muy cercanos al Monasterio (más información en El Caixigar nº 11, año 2014), San Beturián fue uno de los lugares en los que se realizaron los tratos para designar sucesor, recayendo en su hermano Ramiro, rey de Aragón (que entonces era un pequeño territorio en torno a la ciudad de Jaca) y, por tanto, configurando los cimientos del Reino de Aragón, tal y como lo hemos conocido en la Historia posterior.

A lo largo del s.XIX, una vez desamortizado el Monasterio que, por Real Decreto pasó a ser propiedad del Municipio de Los Molinos, el abandono y  ruina fueron apoderándose lentamente del lugar a la vez que fueron numerosos los visitantes ilustrados que se acercaban a conocerlo y que, irremisiblemente, lamentaban el estado del lugar. Recomendamos un interesante artículo de Manuel López Dueso en el que describe con detalle estas impresiones. En contraste con estos relatos, nosotros pudimos encontrar un recinto que ha consolidado parte de sus edificios principales (aún quedan muchas zonas por intervenir) y algunos elementos de anteriores edificaciones aparecidos en las catas que se han realizado en el terreno pero, sin embargo, no queda nada de todos los elementos ornamentales y piezas artísticas que todavía contenía el monumento en el siglo XIX pues en 1950, el obispo de Barbastro, Cantero Cuadrado, decidió despojar la iglesia del monasterio de ornamentos, retablos y coro; también ordenó desmontar el tejado y reutilizar las tejas.
Estado anterior a la restauración

Sin embargo tanto  los aldeanos medievales, como  los viajeros ilustrados del s.XIX y  los actuales paisanos y turistas que nos acercamos, podremos coincidir con las manifestaciones de Lucien Briet, fotógrafo y pirineista francés que se alojó en el monasterio en octubre de 1911


"No le falta en absoluto orgullo y majestad al ex-monasterio de San Victorián cuando se le mira de frente desde la parte inferior (...) Los diversos cuerpos del edificio sobresalen por encima de una sucesión de obstáculos, como del seno de un espeso seto de árboles y se alinean, rojizos, desiguales, en actitud hierática, agujereados por vanos negros. Los tejados basculan v los más adelantados dan sombra a las partes más retraídas; se eleva una torre; se deshacen muros dislocados; un campanario robusto y agujereado, provisto de campanas, anuncia la existencia de una iglesia» 

Se trata de la misma "voz"  que nos sorprendió con una descripción in situ sobre la disposición de tumbas y esqueletos en la cripta. Una vez más, hay que reconocer la labor  de este francés que vino del otro lado del Pirineo a descubrirnos nuestras Bellezas del Alto Aragón (así tituló una de sus obras más conocidas, publicada por la Diputación Provincial de Huesca en 1913 y en 1977)


martes, 4 de abril de 2017

Para no perdérsela


Seguro que en estas próximas vacaciones todos encontramos un hueco para pasarnos a disfrutar con los magníficos dibujos de Paco. Estamos todos invitados.

domingo, 2 de abril de 2017

¡A por el 14!


Pues no, no vamos hacia el Caixigar nº 13, vamos ya a ...¡por el 14! Ya van llegando colaboraciones pero si tienes una idea o una documentación o una imagen ... que te gustaría que apareciera en el nuevo caixigo, aprovecha las próximas vacaciones para elaborarla  y nos la haces llegar a lo largo de este mes de abril. 

domingo, 19 de marzo de 2017

Un libro imprescindible




Este libro encierra una documentada reflexión sobre la realidad asimétrica de España, de esas dos partes del "país que nunca fue" (como reza el subtítulo) que han vivido de espaldas durante siglos. La obra ahonda en las raíces de estas dos españas, la urbana y la rural, que se extienden a los mismos orígenes, a la Hispania romana y no es fruto reciente de las últimas migraciones del s. XX que sólo han agudizado el fenómeno y han terminado de vaciar algunos territorios, entre ellos el que pisamos los troncedanos.

El ensayo está profusamente documentado en datos históricos, múltiples referencias literarias, citas cinematográficas, anécdotas personales del autor y alusiones musicales así como una larga lista de autores que nos ayudan a conocer este país a lo largo de los siglos y a entender un poco mejor la idiosincrasia de sus habitantes. 

Son tantos los temas y las aristas que aborda el libro que es imposible enumerarlos todos pero, personalmente hay algunos capítulos que me parecen brillantes como es el análisis del sistema electoral español, que el autor interpreta como una pequeña gran venganza de la España vacía sobre la urbana; la ácida crítica cinematográfica del documental Las Hurdes, tierra sin pan de Buñuel o la profunda reflexión de la imagen de fealdad y miseria de este país que se destila en el Quijote contrastado con la irresistible atracción que los mismos paisajes ejercieron en los viajeros franceses e ingleses del s.XIX, pasando por las impresiones de los noventayochistas españoles, "inventores" del paisaje castellano y el arraigo de la semilla carlista en la España rural o viceversa, los valores de esa España rural y vacía en el carlismo.

En resumen, que una sale de la lectura con la sensación de haber aprendido mucho, de haberlo hecho de forma muy amena y de entender mejor el país y a una misma. Pero si de verdad queréis leer una buena crítica de este libro que se está convirtiendo en lectura de cabecera de media España, os remito a l uno de los grandes,  Muñoz Molina. 

viernes, 3 de marzo de 2017

Félix de Azara y las bondades del aburrimiento



Hace unos años escribimos en esta misma página una breve semblanza biográfica de D. Félix de Azara, naturalista aragonés del s. XVIII inmortalizado por los pinceles de otro aragonés universal, Francisco de Goya. 
Pero la circulación de contenidos que nos ofrecen las redes ha hecho que, todavía con la emoción de recibir el premio que lleva su nombre, nos hayamos topado con un artículo de Virginia Mendoza titulado El aragonés que hablaba de la evolución cuando Darwin no había nacido, en el que indaga sobre el contenido y la influencia de su obra y que no nos resistimos a enlazar y reproducir casi en su totalidad en esta misma ubicación:
En marzo de 1781 el oscense Félix de Azara subió a un buque portugués y partió desde Lisboa rumbo a Paraguay. El lugarteniente, natural de Barbuñales, había recibido el encargo de viajar a Paraguay y Brasil como comisionario para delimitar las fronteras que se estaban disputando España y Portugal en Sudamérica. Aquel viaje, que iba a durar unos meses, se alargó a 20 años de soledad y aburrimiento en los que vivió rodeado de pájaros que nunca antes había visto.
Durante todo ese tiempo, Félix de Azara se dedicó a observar con detenimiento la fauna sudamericana y a tomar notas. También a coleccionar infinidad de ejemplares. Describió más de 400 especies, siendo 200 aún desconocidas. En sus escritos, comenzó a insinuar la teoría evolutiva que Charles Darwin daría a conocer medio siglo después.
A los siete años de su llegada a América, Félix de Azara envió a España más de 100 pájaros en aguardiente a través del conde de Floridablanca, con sus correspondientes descripciones y algunas ilustraciones. Puesto que como naturalista había sido autodidacta, en España no le tomaron muy en serio. El Gabinete Real de Ciencias Naturales, hoy el Museo de Nacional de Ciencias Naturales (MNCN), desestimó la relevancia de aquellos especímenes, aunque sí valoró sus descripciones y, sobre todo, las ilustraciones que las acompañaban. Algunos de sus manuscritos se conservan hoy en el MNCN.
Al parecer, lo que llevó a de Azara a desarrollar tal nivel de observación fue el aburrimiento, la soledad y el aislamiento. Le sobraba tiempo. Mónica Fernández Aceituno escribió al respecto:
«El verse de pronto Félix de Azara alejado de todo contacto con la civilización como si todo estuviera en una campana de cristal que sólo pudiera atravesar quien fuera capaz de soportar la más cruel de las soledades. Porque al igual que el aislamiento favorece la especiación, así diría yo que también sólo al observador desvalido quisiera desvelar la Naturaleza sus más recónditos secretos».

Varios historiadores han investigado la figura del militar y coinciden en la creencia de que Darwin viajaba con un ejemplar de Viajes por la América Meridional que el oscense había publicado a principios del siglo XIX a su regreso de América, tras dos décadas de observación. Todos ellos parten del hecho de que Darwin citara infinidad de veces al aragonés en su obra, especialmente en Diario de viaje de un naturalista alrededor del mundo.
Cuando Darwin estaba a punto de publicar  El origen de las especies, Alfred Russel Wallace le envió una carta en la que solicitaba consejo para ultimar los detalles de una investigación que, casualmente, le había llevado a las mismas conclusiones. Desde entonces, ambos están considerados padres del evolucionismo, pero antes que ellos, varios naturalistas y aficionados a la historia natural compartían estas ideas, entre ellos nuestro Félix de Azara que escribió:
«Si nos fijamos en las semejanzas que se encuentran entre las especies de ambos continentes, vemos que las mismas condiciones naturales crean indistintamente animales agresivos y animales dulces, nueva prueba de que estas disposiciones dependen más de un sentimiento interno que del clima o de otra circunstancia local».

¿Qué provocaba que se dieran especies tan parecidas en lugares tan distantes y aislados? Quizá fue a la hora de responder a esta pregunta donde Darwin encontrara su mayor carencia. Mientras que Azara, que no llegó a renegar del creacionismo, hablaba de creaciones simultáneas, Darwin creía en pasillos intercontinentales a través de los cuales habrían podido desplazarse varias especies. De Félix de Azara se ha dicho que inspiró a Darwin e incluso que este ‘copió’ sus planteamientos; un exceso teniendo en cuenta que varios naturalistas de la época, incluido el abuelo de Darwin, compartían las mismas ideas que el lugarteniente español a tal punto que Darwin y Wallace llegaron a las mismas conclusiones a la vez. Quizá se trate de un exceso patriótico, teniendo en cuenta que Azara sólo era un militar aficionado a la historia natural.
Juan Pablo Martínez Rica escribió que «se ha llegado a decir que sin la contribución de Azara, Darwin no habría podido enunciar su teoría de la evolución, y con similar falta de fundamento se ha llegado a calificar a Azara como ‘el Darwin español». Sin quitarle mérito, Martínez Rica considera que las ideas del oscense tienen «más valor como anticipo del desarrollo de la ciencia biogeográfica o de la genética, que de la teoría evolutiva».
No obstante, el profesor de Biología y Geología Manuel Buil  galardonado con el premio Félix de Azara en 2002, considera que además de haber contribuido, sin pretensiones, «al desarrollo de la biogeografía y de la biología evolutiva» sí habría influido en la teoría evolucionista «tanto por sus observaciones directas y objetivas sobre el terreno, como por sus deducciones, asombrosamente adelantadas, dado lo limitado de sus conocimientos biológicos».
Durante 20 años recorriendo Sudamérica, Félix de Azara destacó como etnógrafo, geógrafo, ingeniero, militar y naturalista. En 1815 regresó a Barbuñales, donde había nacido, y allí revisó y corrigió hasta su muerte todo lo que había escrito en América.






jueves, 9 de febrero de 2017

Entrega premios Félix de Azara


El próximo viernes 24 de febrero tendrá lugar el acto de entrega de los Premios Félix de Azara 2016. Como ya es conocido, la Asociación Cultural Castillo de Troncedo ha obtenido el Primer Premio en la categoría de entidades sin ánimo de lucro. En el cuidado folleto que la DPH ha editado con los pormenores de estos galardones, se pueden leer los méritos que el Jurado reconoció en la labor de la Asociación: 

"Por fomentar el respeto hacia el medio ambiente. Conjunto de actuaciones medioambientales de la Asociación Cultural Castillo de Troncedo (molienda tradicional de aceite, mantenimiento de caminos tradicionales y entorno natural del pueblo, reparación de la ermita de San Úrbez y rutas senderistas de La Fueva) que han contribuido al mantenimiento, respeto y dignificación del entorno"

Así pues, ese día tenemos una nueva cita; pero en esta ocasión, en vez de con ropa de trabajo, habrá que ir "mudaus".












                              

martes, 7 de febrero de 2017

Novedades (digitales) en el valle

Una vez más, Carlos Buetas, desde su página de Sobrarbenses nos alerta sobre una de las novedades que se han producido en nuestro entorno. En esta ocasión se refiere al terreno digital, con la remodelación de la página web de La Fueva, mucho más atractiva e interactiva. No dejéis de visitarla pinchando aquí.


Heráldica y creatividad


Recientemente me han recordado el blasón que  ideamos en su día para Troncedo y, aunque ya dimos noticia del mismo en esta misma página en aquellas fechas, como han pasado muchos años me ha parecido oportuno volverlo a rescatar.



Sobre un campo cuatribarrado del REINO de Aragón (no equivocarse, que no es de Catalunya), se destaca la torre de nuestro heroico castillo, al que protegen las armas de los troncedanos  valientes y currantes desde tiempos inmemoriales: la hoz y el jadico, que las mayores peleas de los bisabuelos no tuvieron lugar contra sus congéneres de una u otra bandera sino que fueron con la tierra, con las inclemencias naturales y con las rayeras a las que disputaban un pedazo de suelo fértil. No falta en este simbólico e imaginario blasón el  fruto que la madre naturaleza ofrece gentil y gratuitamente para alimento de bestias y humanos en caso de apuro, la bellota,  nombre con curiosa e incierta etimología pues puede proceder de la palabra árabe ballúta o del griego bálanos. Cada uno que especule a su antojo sobre esta última consideración.


No sé si a alguien le puede parecer un atrevimiento ponerse a "inventar" este tipo de símbolos pero, en tal caso y, en nuestro descargo, podemos aportar algunos argumentos. Para empezar, decir que se trata de una ocurrencia simpática de cara a nuestros disfraces medievales del Carnaval de aquel año 2011 en el que queríamos celebrar la intervención restauradora en el castillo. Pasado el tiempo, y viendo que hay quien se lo va tomando "un poquito en serio", parece oportuno añadir alguna otra reflexión; así que, con todo respeto a los historiadores y estudiosos  de la heráldica, creo que a nadie se le escapa que,junto a estudios de mucho rigor, también existen interpretaciones o explicaciones realizadas con "cierta creatividad" (no me atrevo a utilizar el término "invenciones" para no resultar ofensiva). Por citar sólo  un ejemplo, recientemente leía  en el  magnífico ensayo La España vacía, cómo su autor, Sergio del Molino, cuenta que  todas las descripciones relativas al escudo de la mismísima capital del Reino se recogen en crónicas del s.XVIII, siendo que los acontecimientos que relacionan al oso y al árbol que lo constituyen  sucedieron cinco siglos antes, en el XIII y dejando ciertas sospechas de que se trate precisamente de un madroño, especie arbórea que parece que no se ha aclimatado  nunca al clima de la ciudad. Así que si los de Madrid osaron en su día "echarle imaginación" a su escudo, los de Troncedo, no nos hemos quedado atrás ...

Todo lo anterior sin entrar a fondo en el valor representativo de escudos,  apellidos de abolengo, la razón o el sinsentido de títulos y privilegios que tengan carácter hereditario ...porque esa es otra historia.