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lunes, 21 de febrero de 2022

No puede ser


 No puede ser

No puede ser

que un día estés y, al otro, nada.


No puede ser que

 no vayas nunca a volver.


No puede ser

que todo se quede en

 un nombre,

unos recuerdos, 

una punzada en el corazón,

un vacío en las entrañas,

un eco mudo en los oídos...

No puede ser


¿A dónde fueron tus pasos,

tu voz,

tus ilusiones,

tu impulso,

tu fuerza,

tus proyectos,

tu amor,

tus sentimientos,

tus contrariedades,

tus miedos...?


¿Dónde me esperan tus abrazos?


¿Y dónde hallaré tu mano 

cuando tropiece?

¿Sobre qué hombro la posarás ahora?

¿A quién  la apretarás con firmeza,

con la energía y presión que aún siento en la mía?


¿Qué faenas te has buscado en otros lares?

Si aquí te quedaban tantas...


No puede ser...

Pilar Ciutad



Por eso, porque no puede ser... familiares, amistades y personas que le conocieron y aprecian nos reuniremos bajo la carrasca de casa Albañil, el árbol que tanto amó, para abrazar su recuerdo y su vida


Nos vemos en Troncedo el 26 de marzo de 2022 a las 12:00. 


domingo, 30 de enero de 2011

Poemas para el recuerdo

Hay una determinada edad en la que empiezas a fijarte en las esquelas de los periódicos. De vez en cuando encuentras un apellido familiar, una persona mayor amiga o conocida, el padre de  un compañero de trabajo,  ... Unos años más tarde te tropiezas con los nombres de padres y madres de tus propios amigos. No pasarán muchos años sin que, desgraciadamente, las esquelas se refieran a personas de tu propia generación que se van yendo demasiado pronto. Incluso llega el momento en el que te toca el doloroso trámite de redactar alguna de un ser muy querido. Lo cierto es que ya no sabes desde cuándo pero todos los días te encuentras a ti misma revisando las necrológicas. Y es un ejercicio interesante porque, aunque la mayoría responden a una misma fórmula,  más a menudo de lo que pueda parecer, las manifestaciones de duelo se saltan los convencionalismos en un desesperado y precipitado intento de traducir en palabras las emociones que afloran ante la pérdida. Y a veces el resultado consigue conmoverte. Hace un tiempo encontré un hermoso poema que unos padres dedicaban al hijo desaparecido, pero cuando lo leí pensé que bien podía  haber estado dedicado a mi propia madre.  Ahora, cuando se cumplen nueve años de su  fallecimiento, quiero traerlo aquí en su memoria:

El mar no nos alcanza                                   Después que aquí te deje
con sus besos salobres.                                  y en el tronco te ahonde
Aquí sobre la encina                                      te llevaré conmigo
quiero tallar tu nombre.                                en mi sangre más noble
Para sus letras duras                                     y escucharé tu grito
no encuentro mejor molde.                           otra vez entre voces.


Que el viento te dé fuerza                              Que la paz de esta encina
y la mañana canciones,                                  tu memoria sazone.
y que tu acento encuentre
su anchura en este monte.                              Francisco Giner de los Ríos

El pulso no me tiemble
ni mi acero se doble.


El nombre: Balbina Lacambra Garcés, nacida en 1925 en casa Albañil de Troncedo.
La encina: la carrasca de casa Albañil, una de las "propiedades" más apreciadas por generaciones de la familia.
El monte por el que se desparrama su acento: el de Troncedo.