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domingo, 3 de agosto de 2025

La literatura, fuente de conocimiento para todos (Encuentro con José María Sorando)

 Hoy hemos tenido el placer de contar con la presencia de José María Sorando para hablar sobre su libro El lector sin escuela (de Sobrarbe a Detroit) y lo de placer no es una fórmula de cortesía si no una auténtica realidad.

 Por si alguien tenía alguna duda, para participar en estos encuentros lectores no es indispensable haberse leído el libro con anterioridad. Si se ha hecho, se tienen más elementos para el diálogo pero si no es así, puede ser ocasión para animarse a hacerlo y, cuando menos, para acceder a los principales mensajes de la narración. En este caso, es importante destacar aquello que nos ha transmitido su autor sobre los objetivos que le movieron a escribir, no se trataba de contar la historia de su abuelo, no es una biografía al uso, sino la historia de muchos otros abuelos y los diversos contextos sociales, políticos y personales que atravesaron. 

 Por si fuera poco, podemos añadir que las peripecias de la vida de este joven sobrarbense que se rebeló contra el destino que los usos sociales de principios del s. XX le deparaban se parecen mucho a las de muchos otros jóvenes de hoy en día que atraviesan fronteras y mares, arriesgando la vida porque también ansían un destino diferente al que les espera en el contexto socioeconómico de sus lugares de origen.

"Domingo, una mañana  de noviembre en el muelle de Nueva York. Un hombre solo, recién llegado a un país extraño donde la mayoría habla un idioma diferente, donde no le conocen ni le esperan. A nadie le interesa su pasado, su familia, su pensamiento ni su presencia. Si ese mismo día muriera, sólo sería un desconocido llevado a una fosa común, al que nadie acompañaría ni reclamaría. El, allí, y en ese momento, es nadie. Como tantos inmigrantes en cualquier época y lugar. Nada anterior cuenta, su vida comienza de nuevo"  ¿No resulta tremendamente actual?


Pero las 238 páginas del libro albergan muchos más aspectos:

- el análisis de las formas de vida tradicionales y costumbres en Sobrarbe. Todas las cosas que nos cuenta podrían trasponerse palabra por palabra a Troncedo;

- la importancia de la presencia de un MAESTRO (aunque fuera temporal) en un momento dado como motor de cambio en la vida de Domingo. Y también de las MAESTRAS que llegaron en décadas posteriores a estos pequeños pueblos, afrontando con coraje el choque cultural entre la vida rural y la de su posición social y sus ciudades de origen;

Uno de los libros de Blasco Ibáñez
(autor favorito de Domingo)
que conservó toda su vida,
 a pesar de ser un autor prohibido
- el poder de la literatura para cultivar el espíritu del emigrante pobre y explotado que pasaba su tiempo de ocio en las bibliotecas, auténticos templos de cultura. En este punto quiero recordar las palabras de María Moliner cuando decía que "la biblioteca es la continuidad de la escuela", la única escuela en el caso de Domingo y su determinación lectora.

- la descripción de las condiciones de vida laboral de los obreros de la época en las grandes factorías y centros de trabajo estadounidenses;

- el desprecio al diferente, la pretensión de asimilarlo  (Desfile del Crisol de Ford) que no consiguió que Domingo se quitara la boina;

- la violencia desatada en los tiempos de la Ley Seca en EEUU, los gánsteres, el KuKuxKlan...

- los conflictos sociales y bélicos que, por puro azar temporal, fue sorteando Domingo;

- las condiciones precarias y la represión de la posguerra española, el estraperlo...

- el contraste de principios educativos entre la escuela de la República y la escuela franquista..

- la mirada del niño urbanita sobre el entorno (el rural y su propio vecindario) y las vivencias de los mayores...

En fin, un libro en el que, además de viajar por la historia de Domingo, los que ya tenemos cierta edad podemos reflexionar sobre nuestra propia historia y, en el caso de los más jóvenes, conocer de dónde venimos para no dejarse embaucar por mensajes voluntariamente falsarios y simplistas. 

Gracias a todos los que os habéis acercado a aportar opiniones y experiencias, Y gracias de nuevo a José María Sorando y su esposa por haber venido hasta aquí.




 

miércoles, 23 de julio de 2025

La península de las casas vacías. Un libro que nos interpela literaria y literalmente.

 

“Los soldados estuvieron de pie junto a los juncos alrededor de tres horas y media hasta que, a medianoche, el matemático Tagüeña, encargado de aquellas unidades, dio una señal que era una palmada al hombro que los unos a los otros de forma consecutiva se iban a dar a lo largo de todo el trecho de río que habían escogido para franquear. No lanzaron consignas o gritos de guerra. La operación se llevó a cabo en el más absoluto silencio, interrumpido únicamente de los remos de las barcas mal bogadas. Fueron guiados por aparceros republicanos de la zona, quienes conocían los puntos del río menos peligrosos. Aunque también hubo quien sintió pánico al ver las aguas del río y desertó, como el Campesino, uno de los militares republicanos más célebres y loados.”


El tío Miguel,  campesino y soldado.
(El marco de la foto lo hacían
los propios soldados en sus ratos
 de ocio en el frente)
 
¿Habrá algún íbero descendiente de los hunos o de los hotros o incluso de los "haquellos"  que quedaron en medio que no se haya encontrado con sus ancestros en algún momento a lo largo de estas 695 páginas? En este párrafo de la página 570 yo he visto con nitidez el rostro aterrorizado de mi tío Miguel Lacambra Garcés, otro campesino (este, ni célebre ni loado) frente a esa mayúscula corriente de agua, incomparable a todos los barrancos de Troncedo juntos ni siquiera en las primaveras excepcionalmente lluviosas como la de este año. Fue en ese punto donde también se dio la vuelta y echó a andar hacia Barcelona. Difícil imaginar cómo llegó hasta casa de su hermana Rosalía, sorteando la muerte segura si hubiera sido interceptado por cualquier patrulla militar. Ella lo escondió hasta el final de la guerra en la pequeña portería que regentaba y, a pesar de las penurias del momento, consiguió el sustento para el prófugo, su pequeña hija de 6 años y ella misma saliendo por las noches a robar en las huertas de las afueras de la ciudad, mientras su propio marido estaba preso en un campo de concentración en León. Historias familiares una y mil veces repetidas por ella y mi madre, la hermana pequeña, añorando al que era ”el ser más bueno del mundo”, que más tarde volvería enfermo,  “cogió frío en los riñones durmiendo la siesta bajo una higuera en el frente” (una infección sin duda), para morir poco más de un año después entre gritos de dolor, con la sangre envenenada, cuando esos mismos riñones dejaron finalmente de filtrar.


Además de las íntimas sensaciones que evocan las líneas de esta inmensa (por contenido, volumen, datos, recorrido…) novela, la emoción y el desgarro están presenten en todos sus centenares de páginas. Confieso que esa inmersión en la triste y reciente historia de nuestro país se me ha hecho bola en algunos momentos por la exuberancia de las imágenes del realismo mágico que envuelve a toda la obra. No me pillaba de nuevo, ya había oído hablar mucho de ella y de la originalidad de su estilo pero ha habido ocasiones en las que me resultaba difícil desentrañar entre lo mágico y el realismo real (valga la redundancia). Dicho esto, reconozco que el libro es un compendio ambicioso y conmovedor de la mal llamada guerra civil española, que abruma por la dimensión, la exhaustiva  narración y su recorrido geográfico. Y digo mal llamada porque ni fue civil (militares contra el pueblo) ni fue una guerra entre hermanos, conceptos acuñados posteriormente por los rebelados para justificar la inhumana tropelía a quien ellos mismos habían bautizado  como una cruzada bendecida por la Iglesia Católica. Pablo Ardolendo cargando por toda la península con el cadáver de su hermano (a quien él mismo había ejecutado)  para llevarlo a enterrar junto a la familia es la expresión más rotunda de lo falsario de ese concepto de guerra fratricida, los hermanos no abandonan los cuerpos amontonados de otros hermanos en fosas olvidadas.
  
Y si esta abundancia de imágenes y relatos metafóricos ha añadido dificultad a la lectura y  derivado en una digestión más lenta, también hay que reconocerle que contribuyen de manera diferente a todo lo escrito hasta ahora para concluir que la trágica travesía de Jándula, trasunto literario del pueblo natal del autor,  resume de una u otra manera la de todos los pueblos peninsulares así como el personaje de Odisto y su familia, a los cientos de miles de campesinos arrastrados y arruinados vitalmente por la violencia desatada tras el golpe militar. Volviendo a lo conocido de primera mano, en Troncedo no he oído que pasara literalmente eso de que los cristales se desgastaran por la mirada de las mujeres atisbando la llegada del ausente pero sí me han hablado de  las madres que salían corriendo cuando, en un goteo lento y angustioso, por el camino aparecía la figura de un soldado que volvía. Cada una de ellas esperaba que esa vez fuera su hijo, aunque ya sabemos que algunas se llevaron ese anhelo a la tumba.

   Difícil escoger entre tanto dolor y  brutalidad pero el capítulo 112, El puerto de los olvidados, me ha resultado particularmente estremecedor de principio a fin. Y, contra los reparos esbozados en lo referente al estilo imaginativo del autor, no puedo dejar de destacar el valor en la abundancia de citas históricas que acrecientan el rigor de la historia y retratan perfectamente a los protagonistas históricos de uno y otro lado. Y como mi modesta opinión no es más que eso, modesta, después de escribirla he buscado otras y, entre ellas, apunto esta encontrada en un blog de críticas literarias que, aunque difiere notablemente en el valor que atribuye al estilo del autor,  coincide en muchos aspectos con la mía:

Sea como fuere, La península de las casas vacías merece vuestra atención y no saldréis indemnes de ella. Os emocionaréis con los personajes, con el uso del realismo mágico, con las tragedias, con los abusos y la rabia descontrolada de los fascistas, con la indignación de los republicanos demócratas, os indignaréis con las malas decisiones del ejército republicano y los aciertos de un Franco apoyado por el fascismo europeo. Y, ante todo, sufriréis con el devenir de una familia humilde que se ganará vuestros corazones y que lo irá rompiendo hasta la última página. No hay tregua para los Ardolendo, no hay tregua para Odisto y su familia. No hay salida posible de una guerra civil. Y quizás, tras su lectura, seamos un poco más conscientes del dolor que se padeció en España entre 1936 y 1975. Y quizás, tras su lectura, nos comprometamos un poco más con la memoria democrática, con la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas republicanas.


En este sentido es el propio autor quien  nos  interpela directamente y de forma abundante entre sus páginas. Se trata de otro ejercicio estilístico peculiar en el que él mismo se hace presente y juega a interactuar con los personajes e incluso a alterar los tiempos y el devenir de la Historia:

“Si os preguntáis la razón por la que he preferido descongelarlos y matarlos a que despertaran en cuarenta años, os la resumo: me daba pena que, en cuatro décadas, los niños despertaran en una sociedad que, en lugar de tratar la guerra con una firme memoria histórica, firmará un pacto de silencio y dedicará únicamente un par de páginas en los libros de texto al conflicto”.




"La guerra es simple: consiste en introducir un pedazo de hierro en un pedazo de carne"
                                                                   
                                                               Jean-Luc Godard

P.C.




lunes, 23 de junio de 2025

Revista Treserols, lectura, libros, amigos...

 


Aunque con un poco de retraso hemos recibido el número 22 de la revista Treserols correspondiente a  noviembre de 2024. En este ejemplar se conmemora el 30 aniversario de la creación del Centro de Estudios del Sobrarbe (CES). Como ya os comentamos en la entrada del 31 de julio de 2024, con este motivo se nos invitó a publicar una memoria de actividades de  nuestra Asociación y hemos podido comprobar que efectivamente han recogido nuestra aportación entre las páginas 15 y 17, encontrándonos muy bien acompañados con los relatos de otros movimientos asociativos de la comarca. En la biblioteca de nuestro salón social podréis encontrarla y sorprenderos con toda la movida cultural del territorio y con algunos datos numéricos que nos sitúan en muy buen puesto en cuanto a la capacidad de sumar  socios.

Pero hay más sorpresas, si avanzáis en la lectura os encontraréis  una reseña del libro La vida en Muro de Roda, obra póstuma del buen amigo Rafael Bardají. Continuamos con una presentación de otro libro conectado con nosotros a través de nuestro Club de Lectura; en el artículo De Sobrarbe a Detroit, su autor, José María Sorando, nos explica los hechos y las circunstancias que le animaron a embarcarse en la escritura de su último libro El lector sin escuela. Aprovechamos la ocasión para anunciaros que será el domingo 3 de agosto cuando José María se desplace hasta Troncedo para  explicarnos más cosas sobre el tema y poder compartir con nosotros todos los asuntos que surjan a lo largo del encuentro. Seguro que la lectura de este artículo os animará a leer la obra si no lo habéis hecho ya.





   

lunes, 12 de mayo de 2025

Propuesta lectora


    
Al otro lado de las montañas había otro mundo...

¿Te imaginas a uno de tus abuelos o tiones de Troncedo, allá por las primeras décadas del s. XX, llegando a Nueva York, arriesgando su vida por ganar un mísero salario en las minas de  carbón de Kentucky o en la cadena de montaje del Ford T en Detroit?  Un inocente  buscavidas con boina y bota por aquellos andurriales, agarrándose a su innato y pícaro espíritu montañés de supervivencia... 

Pero no hace falta imaginarlo porque ese  Charlot sobrarbés existió. Se llamaba Domingo Muzás y su nieto, José María Sorando ha dejado testimonio de esa vida entre distópica (sin duda  él debió sentirla así) y cinematográfica en un libro cuya lectura nos transporta  a la dura realidad de la existencia en nuestros pueblos en aquellos años, el arrojo de quienes como Domingo se atrevieron a salirse del destino trazado y en el  contexto  de progreso, conflictos y tragedias que tuvieron lugar en el mundo en general y en este país en particular.

Una excelente opción para estas próximas fechas en los que los días alargan y una buena lectura bajo una buena sombra resulta harto apetitosa. Con el aliciente de que en agosto contaremos con la visita del autor para compartir con él nuestras impresiones y hacerle todas las preguntas que nos surjan. Anunciaremos próximamente día y hora de la cita. Pero antes se nos vienen otros eventos... estad atentos a nuevos anuncios.


El lector sin escuela, José María Sorando. Muzas,  Ed. La fragua del trovador .  


domingo, 8 de diciembre de 2024

Club de lectura: Años de vida (para leer)

El sábado 7 de diciembre tuvo lugar una sesión de lujo de nuestro club de lectura. Agradecemos sinceramente a Marta Borraz que en una mañana tan intempestiva se acercara hasta nuestro pequeño pueblo para compartir con nosotros un cálido encuentro en torno a su libro Años de vida, una obra sobre la figura de su abuelo, Alfonso Borraz, envuelto en algunos de los episodios más convulsos de nuestra historia reciente. Marta nos describió lo difícil que puede resultar escribir sobre algo tan cercano como la propia familia y hacerlo con respeto riguroso a los hechos históricos y a la personalidad de sus integrantes. Desgranó el proceso de elaboración del libro, desde la decisión del título hasta las tareas de documentación, búsqueda de testimonios, selección de información a incorporar… pasando por el complejo trabajo de colaboración con su editor. Entramos igualmente en aspectos de estilo que sitúan al relato de forma precisa en el lugar y el tiempo evocado como, por ejemplo, la incorporación natural de vocablos altoaragoneses o la presencia de dos voces narradoras, tan distantes en el espacio y en lo ideológico y tan próximas en los afectos, metáfora perfecta de las dos Españas en combate. Hubo momentos en los que llegó a emocionarnos o a provocar la risa con algunas de las anécdotas que le han sucedido en las diversas presentaciones y tareas de promoción de su libro que está actualmente en los primeros puestos de la lista de los más vendidos en Aragón.



Fueron prácticamente dos horas de intercambio de reflexiones y consultas sobre una historia que deambula entre acontecimientos, lugares y paisajes conocidos, protagonizados por personajes que no nos dejan de ser familiares en el marco la sociedad rural de la época. Marta consigue recrear el ambiente con la composición de escenarios, diálogos o elementos costumbristas como la música o lo que ella misma denominó banda sonora de la novela. Todas estos recursos nos llevaron a expresar en voz alta una idea que nos rondaba a todos tras la lectura, que de ella podría salir una muy buena película. Esperamos tener muchos años de vida para llegar a verla en las pantallas (tampoco queremos esperar demasiado). Mientras tanto nos emplazaremos para leer la nueva novela que nos adelantó estar escribiendo, basada también en hechos reales pero en las últimas décadas del siglo pasado y de temática muy diferente que igualmente promete mucho…


Gracias, Marta, y que sigas cosechando éxitos, tal y como sabemos que ocurrió en esa misma tarde en la Feria del Libro Aragonés de Monzón.




jueves, 9 de noviembre de 2023

Nuevo club de lectura en Troncedo


¡IMPORTANTE! 

Actualización 15.11.23: Se confirma la presencia del autor, Severino Pallaruelo, en nuestra sesión de lectura alrededor de su libro. Sin duda será la mejor y más cálida* manera de iniciar este nuevo sendero que estamos abriendo .en nuestra ya larga trayectoria de recuperación de caminos. 

*Lo de cálida es a todos los efectos. La estufa estará bien cargadita. Poco miedo al frío. 

.............


El próximo mes, en el largo puente de la Constitución, volveremos a reunirnos para disfrutar de la compañía y celebrar una nueva FIESTA DEL ACEITE en el molino de Troncedo. Aunque en principio se descartó por lo adelantado de la cosecha de olivas, finalmente se ha podido mantener la tradicional fecha para la molienda de este año (recordad que el año pasado no se pudo celebrar por la escasez de frutos). Pero, como siempre, los días estarán repletos de actividades de fomento de la convivencia, la amistad y la fiesta. Y este año queremos aprovechar estas jornadas festivas para inaugurar una nueva actividad: UN CLUB DE LECTURA


Como todos sabréis, a finales de verano, un grupo de voluntarios y voluntarias nos propusimos reorganizar la pequeña biblioteca de la Asociación. En esas jornadas de trabajo, pensamos que el espacio debería ser algo más que un armario de libros y recursos mayoritariamente centrados en temas aragoneses en general y pirenaicos en particular. Así es como surgió la idea de este nuevo Club de Lectura que no tiene todavía un nombre (es una tarea a pensar entre todos los interesado/as).


La puesta en marcha será el SÁBADO 9 de diciembre, a las 18:30. Para esta primera sesión hemos elegido una lectura fácil y muy próxima a todos nosotros: Pirineos, tristes montes de Severino Pallaruelo. Editorial Xordica 


Un libro de fácil lectura para empezar animando a  los más aficionados y a los más desganados. Una colección de cuentos que conectan con nuestro territorio, con la memoria de nuestros padres y madres transmitida oralmente (quizás seamos ya las últimas generaciones que podamos decirlo así). No será difícil reconocer entre los diversos protagonistas de las historias, personajes y paisajes que nos son muy próximos. Y para quien no tenga estas vivencias, puede servir también como antídoto de la idealización de la vida que se representa en algunos entornos urbanos de cómo es y, más exactamente, cómo ha sido la dura vida en estos lugares.

El autor, Severino Pallaruelo, es bien conocido entre nosotros. Fue uno de nuestros primeros ponentes cuando iniciamos la tradición de la Jornada Cultural de junio y conoce muy bien de lo que habla. Nacido en Puyarruego, ha sido testigo de primera mano de la vida ruda y del lento despoblamiento de los pueblos de montaña. Profesor del Instituto de Sabiñánigo y estudioso de los mitos, ritos y tradiciones del Pirineo. 



Severino Pallaruelo Campo


Esperamos que esta iniciativa cuente con la misma gran respuesta que siempre encontramos a nuestras propuestas. Si alguien tiene dificultad para conseguir el libro, puede ponerse en contacto con Dora pues somos varios los que disponemos de ejemplares y podemos prestarlo. Pero poneos ya a la tarea que enseguida nos encontramos de nuevo. 






domingo, 29 de julio de 2018

Recomendaciones lectoras





Recomendaciones de lectura en las que tiene tanta importancia lo que se lee como DÓNDE se lee. Y es que no se me ocurre mejor sitio para leer  estos dos libros que hablan del paisaje de montañas que nos rodea y también de la historia de las gentes que por ellas caminaron no hace tantos años. Una memoria que debemos recuperar, que no puede caer en el olvido. Es el mínimo acto de justicia obligado para quienes dieron su vida por mejorar la nuestra y que en el último momento les quedó la duda de si su sacrificio había resultado inútil. “La tormenta que pasa y se repliega” de Irene Abad Buil y José A. Angulo nos cuenta las andanzas de los maquis por el Sobrarbe y, con mucha concreción, en La Fueva. “Pirenaica”, una colección de catorce crónicas de rutas ciclistas por la cordillera en las que su autor, Ander Izagirre, combina deliciosamente de nuevo los paisajes con  los relatos en los que se cuentan los sufrimientos de los esclavos del franquismo que construyeron las más enrevesadas carreteras de montaña así como leyendas, curiosidades y multitud de anécdotas de estos territorios.

Pero volviendo al principio, éstas recomendables lecturas conseguirán fundir intelecto, corazón y sensaciones si las hacemos sentados en el pequeño gran homenaje que acaba de surgir en nuestro pueblo (eligiendo bien la hora según la estación del año).  Ese banco que con tanto sentimiento y voluntad un grupo de amigos ha levantado en recuerdo del que, pronto hará un año, se fue sin tiempo para compartir tantas cosas que quedaban pendientes … De alguna manera, este rincón mantendrá esa presencia añorada.  

viernes, 29 de diciembre de 2017

Troncedo, protagonista de libro

En las casas de Troncedo se recibió  con varias semanas de anticipación un regalo navideño francamente inusual. Y es que eso de verse convertido en protagonista de una obra de ficción no es algo corriente.

Ha sido así por obra y gracia del inmenso cariño que  Manuel Ramírez, nieto de casa Torrocella siente por nuestro pueblo, de manera que lo ha convertido en el eje central de su nueva obra en la que los consejos y lecciones de psicología emocional y las técnicas de coaching se entrelazan con la historia de dos grandes iniciativas empresariales en el mundo educativo que se desarrollan paralelamente en lugares tan dispares y lejanos como son Troncedo y la pequeña ciudad mexicana de Matías Romero.

A todos los troncedanos y troncedanas que lean el libro les resultará sorprendente imaginar siquiera la transformación del milenario torreón que domina la silueta del pueblo  en un centro de educación superior;  seguro que daríamos mucho porque un proyecto que tan sólo abarcara una mínima parte  de lo relatado pudiera llegar a ser algo más que un sueño. Y sin duda no dejará de ser tremendamente ameno, por no decir divertido, encontrarse algún amigo o a uno mismo transitando por las páginas del libro y tratando de desentrañar los  misterios que se suceden.

Quienes no conozcan el pueblo y se hayan acercado al texto con el objetivo de apoderarse de las técnicas de coaching que son, en definitiva, el asunto de fondo no dejarán de leer las páginas con amenidad igualmente, encontrándose con un relato novelado que les traslada a unos lugares de los que puede ser que no tuvieran  noticia. Es incluso bastante probable que algún lector se anime a visitarnos, después de la simpática imagen que Manel ha trazado del lugar y sus lugareños: 

“… mientras existieran sitios como aquel pueblo y sus montañas habría posibilidades de evitar el Apocalipsis.”

“Si pasaras aquí una temporada verías qué fácil es quererlos, no tiene mérito”

Estas más que amables referencias a Troncedo vienen acompañadas de unas caracterizaciones de sus habitantes que están al mismo o más alto nivel, siendo así que  nos encontramos  con un líder nato, José de Solanilla; un experto en primeros auxilios, Ernesto; un intrépido buscador (y encontrador) de tesoros, Juanito Baile; y una fuente de sabiduría natural, Joserón (q.e.p.d) … Eso sí, se echa en falta en la lista de personajes más activos la presencia de alguna mujer, que las troncedanas tampoco se quedan cortas cuando hay que participar y arrimar el hombro en el trabajo… Aunque lo que realmente resulta imperdonable es que el día de San Lorenzo no hubiera chiretas en la mesa de casa Torrocella (¡increíble!). 

Y recuperando el tono serio que la obra merece, destacamos dos aspectos de la misma: Primero, la virtud de poner en conexión dos culturas tan aparentemente lejanas en el espacio y en el tiempo pero que nos hacen concluir que lo mejor del ser humano, su espíritu de colaboración y fraternidad, es universal; y, segundo, agradecer que, a través de las peripecias de propios y extraños, se nos proponga una hoja de ruta  que precisamente en estas fechas de renovación y buenos propósitos puede servirnos perfectamente para  acometer nuevas empresas personales. No hay más que seguir los cinco pasos que se desarrollan en el libro:

1  Tener una visión (un sueño)
2   Comprometerse con él
      3  Rediseñar nuestros planes a medida que el proceso nos los vaya pidiendo
      4   Trabajar en  equipo
           5  Amar lo que se hace (Fundamental)

Porque como dice uno de los personajes: “Si dices que vas a intentarlo es posible que no lo consigas. En cambio,  si dices que vas a hacerlo te predispones al éxito”.


Así que … 
                     muchos éxitos
                     para
                     Manuel Ramírez 
                       y 
                     para todos nosotros 
                      en 
                     el  año 2018

domingo, 19 de marzo de 2017

Un libro imprescindible




Este libro encierra una documentada reflexión sobre la realidad asimétrica de España, de esas dos partes del "país que nunca fue" (como reza el subtítulo) que han vivido de espaldas durante siglos. La obra ahonda en las raíces de estas dos españas, la urbana y la rural, que se extienden a los mismos orígenes, a la Hispania romana y no es fruto reciente de las últimas migraciones del s. XX que sólo han agudizado el fenómeno y han terminado de vaciar algunos territorios, entre ellos el que pisamos los troncedanos.

El ensayo está profusamente documentado en datos históricos, múltiples referencias literarias, citas cinematográficas, anécdotas personales del autor y alusiones musicales así como una larga lista de autores que nos ayudan a conocer este país a lo largo de los siglos y a entender un poco mejor la idiosincrasia de sus habitantes. 

Son tantos los temas y las aristas que aborda el libro que es imposible enumerarlos todos pero, personalmente hay algunos capítulos que me parecen brillantes como es el análisis del sistema electoral español, que el autor interpreta como una pequeña gran venganza de la España vacía sobre la urbana; la ácida crítica cinematográfica del documental Las Hurdes, tierra sin pan de Buñuel o la profunda reflexión de la imagen de fealdad y miseria de este país que se destila en el Quijote contrastado con la irresistible atracción que los mismos paisajes ejercieron en los viajeros franceses e ingleses del s.XIX, pasando por las impresiones de los noventayochistas españoles, "inventores" del paisaje castellano y el arraigo de la semilla carlista en la España rural o viceversa, los valores de esa España rural y vacía en el carlismo.

En resumen, que una sale de la lectura con la sensación de haber aprendido mucho, de haberlo hecho de forma muy amena y de entender mejor el país y a una misma. Pero si de verdad queréis leer una buena crítica de este libro que se está convirtiendo en lectura de cabecera de media España, os remito a l uno de los grandes,  Muñoz Molina. 

lunes, 7 de julio de 2014

Regreso a tu piel. Luz Gabás

Terminé  este segundo libro de Luz hace un par de días. He de confesar que lo he leído con interés pero con sentimientos encontrados. El recurso a temas esotéricos y la pasión amorosa que enlaza el pasado con la actualidad me parecían, en mi modesta opinión, demasiado artificiosos para contar la historia principal, la de los terribles sucesos acaecidos en un pequeño pueblo de la Ribagorza a finales del siglo XVI. Lo más atroz del relato era precisamente que se tratara de hechos históricos que nos tocan tan de cerca en el espacio y también en el tiempo, al fin  y al cabo, cuatrocientos años no corren igual en una gran ciudad que en un pequeño núcleo de casas de estas montañas, donde en la gran mayoría se han seguido perpetuando las mismas familias a lo largo de estos cuatro siglos y se han repetido las mismas historias generación tras generación al calor del fogaril. Aunque, oh casualidad, precisamente esta historia había sido olvidada o ignorada, seguramente por lo vergonzante de las ejecuciones además del modo y las razones que empujaron a cometerlas. Me imagino que no pasaría mucho tiempo antes de que los habitantes del lugar se dieran cuenta de la tremenda barbaridad que se había cometido y llegaran, cada uno por su lado, al acuerdo tácito de silenciarlas para siempre, quedando sólo un pequeño eco de los hechos  en torno a leyendas o supersticiones sobre la brujería que, ésas sí, se habrían ido transmitiendo entretejidas en los relatos de otros cuentos mitológicos y tradicionales.

Leí las últimas páginas del libro, las referencias bibliográficas y los agradecimientos de la autora, en el AVE que me trasladaba de Madrid a Zaragoza y, poco más de dos horas después de bajar del tren, había ya pasado  Graus y enfilaba con el coche la carretera de Troncedo. El paisaje familiar, mil veces recorrido, me enfrentó como siempre con el solitario y robusto Turbón, tantas veces contemplado y admirado. Y entonces sucedió algo inaudito, un instante en el que sentí que lo veía por primera vez, que no era la montaña conocida y fijada en mis recuerdos desde que tengo conciencia de tenerlos, ahora era el monte Beles y los campos a mi derecha, los que miran hacia el valle del Ésera, eran similares a los que Brianda de Lubich en el siglo XVI y Brianda de Anels, en el XXI, recorrían apasionadamente en busca de serenidad y libertad. Y aunque parezca que adopto un tono místico del que he empezado de alguna manera renegando, tengo que reconocer que el magnetismo que impregna la novela pareció como si se me revelara a través de la contemplación de esa mole de roca y misterio que domina el valle. La distancia y  cierta frialdad con la que había pasado las páginas, que no indican que a la vez no me sintiera atrapada por ellas, se dispersaron, haciéndome comprender o aceptar sin reparos los elementos más pasionales del libro, la fuerza del relato*.

De todas maneras sigo manteniéndome en que la parte referente a la actualidad está un poco sobredimensionada, la potencia de los acontecimientos del siglo XVI son la clave y una se queda con ganas de saber más. En este sentido, agradezco  a la autora todas la bibliografía aportada.

El Turbón desde Troncedo
 *Nota: Uno de los datos que me sorprendió prácticamente al final de la lectura fue el de la edad de la  protagonista cuando la ejecutan, la cifra es una sacudida que nos sitúa definitivamente en la época, cuando la vida era mucho más corta e insegura pero a la vez, o precisamente  por ello, se viviría con más intensidad. La fuerza, el arrojo y la determinación de Brianda difícilmente pueden haberse alcanzado en lo que hoy en día son los primeros años de una juventud recién salida de una larga y prolongada adolescencia, concepto que en el siglo XVI ni siquiera se  nombraba, era un período vital inexistente.

lunes, 30 de junio de 2014

El día más largo del año


Un año más el sol se resistía el pasado sábado 21 de junio a esconderse  detrás de  Peña Cancias, no sabemos muy bien si era sólo por el solsticio o también influía que el astro rey  quería quedarse un raté más participando de la jornada festiva en Troncedo.
Las actividades habían empezado ya por la mañana, con la presencia de la invitada de este año, Luz Gabás, escritora de éxito y para nosotros también, o sobre todo, sobrina de Lourdes y Pepe de casa Viu.  Un encuentro que se celebró enmarcado por los más que dignos trabajos de otra vecina del pueblo, Pepita Lanau, que sorprendió a muchos con una muestra de sus manualidades, realizadas con una delicadeza y un  gusto exquisitos.

Luz nos deleitó con su conversación cercana y sincera, en la que fueron sucediéndose los episodios de su vida, con la descripción del proceso creativo y de los motivos que la llevaron a él. La charla transcurrió por paisajes y épocas muy diversas, de las montañas cercanas y conocidas a las selvas de la isla de Bioko en su primera novela; o del  actual siglo XXI a los brutales crímenes olvidados del XVI, en la segunda. Aquellas crueles ejecuciones de 24 mujeres que se produjeron en un pueblo parecido al nuestro  y que en su momento se calificaron como acciones "urgentes, necesarias y legales" (al escuchar estos argumentos,  una no pudo dejar de realizar ciertos paralelismos mentales con otros temas de la rabiosa actualidad del país, perdonen la divagación) y que, en esta segunda novela, "Regreso a tu piel" nos desvela la ausencia de fundamento histórico para algunos de los mitos más divulgados en torno a la brujería y las razones de su persecución.

Nuestra ilustre invitada nos emocionó con la descripción del momento en el que recibió la caja con los diez primeros ejemplares de sus "Palmeras ...", comparándolo con el del nacimiento de sus hijos. Disertamos abundantemente sobre la universalidad de sus historias, la potencialidad de personajes y  asuntos literarios locales  para trascender a la globalidad ... Especialmente curiosas  fueron las explicaciones sobre los nombres de los personajes y lugares de sus novelas y, cómo no, terminamos hablando también del inminente rodaje de la película basada en la primera, de los lugares elegidos, los actores (superconocidos) ... lo que nos llevó también a algunas consideraciones sobre la clásica y polémica relación entre el cine y la literatura.

Por la tarde, todo transcurrió según lo previsto. Una simpática representación teatral salpicada de momentos absurdos y graciosos, con una buena interpretación del grupo grausino Adeshora, en el que ya se ha convertido tradicional escenario de Cabo Lugar, seguida de la ronda callejera de los también grausinos Mosicaires y una copiosa y amigable cena en la plaza. Después, un estupendo concierto folk con los mismos músicos que nos deleitaron con una cuidada interpretación de melodías tradicionales que iban transportando al aire de la plaza ecos de otras fiestas antiguas.

Y ... ¿fin?

No para todos, que iba ya muy avanzada la madrugada cuando los chóvens* seguían cantando, bailando e improvisando atrevidas coreografías sobre el suelo de la plaza, nuestra plaza, testigo secular de  madrugadas de jolgorio a la vez que de muchas más madrugadas de labor.


* Algunos de esos chóvens ya peinan canas o no peinan nada o ... incluso ya han alcanzado categoría de abuelos pero ... ¡siguen siendo jóvenes!





Fotos: J.L. Guitarte y P.C.

viernes, 2 de mayo de 2014

Que no nos vengan con cuentos




 UN LIBRO PARA UNA POLÉMICA  LEJANA y CERCANA

"Después de los millones de seres humanos que se han llevado por delante los nacionalismos debido a sus mitos casi siempre fantasiosos y a sus incongruentes prejuicios ideológicos, solo me queda recordar a Philip Larkin, que termina su poema MCMXIV dedicado a la Primera Guerra Mundial con estas palabras: “Nunca esa inocencia, nunca antes o después (…)/ nunca más esa inocencia”. O sea, que no nos vengan con cuentos".

Con estas categóricas afirmaciones termina un libro de Javier López Facal cuya lectura recomiendo a todos para dar un poco de luz sobre algunos de los temas de más candente actualidad, Breve historia cultural de los nacionalismos europeos, publicado recientemente por la editorial Los libros de la catarata. Dice el autor “yo quería escribir precisamente ahora este libro porque en 2014 se va a celebrar el referéndum sobre la independencia de Escocia, y como pienso que Escocia es la nación sin estado que más ha contribuido a la mitología nacionalista europea, como se van a conmemorar también el tricentenario de la diada del onze de setembre de 1714, el bicentenario del Congreso de Viena de 1814, que fue como el pistoletazo de salida de tantas naciones, sobre todo europeas, y el centenario de la Primera Guerra Mundial de 1914, aquella siniestra apoteosis que tantos millones de muertos en nombre de sus respectivas naciones dejó por los campos de Europa, parecía una ocasión oportuna para reflexionar sobre el fenómeno nacionalista”  
Y vaya si reflexiona y nos documenta sobre los mitos, invenciones, utilizaciones y tergiversaciones de símbolos, datos históricos, tradiciones de nueva hornada, banderas y las abundantes falacias sobre las que se han construido las ideologías nacionalistas de todo signo que nos rodean. Sin perdonar ninguno porque, como también dice el autor, “el nacionalismo es como el olor corporal; uno no percibe el propio, sino solo el ajeno”. Es un libro tan completo y documentado que es difícil resumirlo y no queda más que reiterar la recomendación de su lectura pero, a modo de pequeñas perlas, transcribiré algunos pequeños párrafos y citas de otros autores que figuran en sus páginas:
Sobre el concepto nación: “una nación (…) es un grupo de personas unidas por un error compartido sobre su ascendencia y un desagrado compartido hacia sus vecinos” Karl Deutsch
Sobre las lenguas nacionales: “la lengua ha dejado de ser un instrumento de comunicación para convertirse en un tótem sagrado y con esas cosas no se pueden aceptar ni la tibieza ni la ironía (…) Para no pocos nacionalistas lo ideal es que su propia lengua valga, sobre todo, para diferenciarlo, para identificarlo, para reforzar el sentimiento de pertenencia a una tribu casi siempre atribulada ”
Sobre las imprecisiones en los libros: “Somos una comunidad que resiste aquí desde hace 30.000 años (…) pero para seguir vivos hay que cerrarse a los de fuera (…) Los vascos somos el único pueblo indígena de Europa, los únicos descendientes directos del Cromañón”. Del libro La civilización vasca. En busca de las raíces de nuestro pueblo.
Sobre los “iluminados” varios que han construido una patria a su imagen y semejanza: “Sabino Arana conservó de su entorno familiar y de sus orígenes carlistas un profundo catolicismo que transmitió a su partido, bautizado como Eusko Alderdi Jetzlaea (EAJ-PNV), en el que lo de Jeltzalea procede de un acrónimo que significa Dios y ley antigua, el pueblo vasco, en efecto, descendería de Túbal, nieto de Noé, venido directamente desde el Paraíso hasta Euskadi (…) Otro elemento central de la ideología aranista era el racismo, muy boga en la Europa de la época …”
En este sentido, capítulo aparte merecen todas las referencias a los movimientos folcloristas iniciados en el siglo XIX, con referencias muy divertidas a la juventud de ciertas tradiciones ancestrales, tal y como se desprende del término  “la invención de la tradición”, acuñado por algunos autores de la época. Paralelamente, nos describe todo el movimiento literario que fantaseó con las historias nacionales, como es el caso de Mosen Jacinto Verdaguer, frecuente ganador de premios literarios en los juegos florales de Barcelona desde 1859 y que en su largo poema épico Canigó describe fantasiosas historias medievales que habrían ocurrido durante la invasión musulmana.
En el libro se da un repaso a todos los nacionalismos, de Europa a Asia, pasando por Hispanoamérica y, por supuesto, también al nacionalismo español que, “como todos los demás, se ha basado en el mito de una España eterna cuyos belicosos habitantes habrían defendido heroicamente su independencia siglo tras siglo”. En cuanto al catalán, es reseñable  cómo desmonta uno de sus principios fundacionales reivindicado hasta la saciedad precisamente en este año que cumple su tercer centenario, y es que “considerar esta contienda, como una guerra de España contra Cataluña es un anacronismo o un desvarío (…)  la lucha de 1714 es un conflicto de sucesión entre Austrias y Borbones”. (…) En aquella guerra que las niñas españolas cantábamos   lo de quisiera ser tan alta como la luna, “las simpatías políticas por uno u otro bando estaban muy dividas, incluso entre ciudades muy cercanas, como la Alcalá austracista y el Madrid borbónico, o la Tortosa borbónica y la Barcelona austracista”.

Una de las conclusiones del libro: “Parece evidente que en el enfrentamiento de las ideas entre nacionalismo y lucha de clases fue el primero el que salió victorioso y que de los dos hijos más o menos legítimos de Hegel, por así decir, uno de ellos no pudo resistir el fracaso político del comunismo y el derrumbe del muro de Berlín y el otro, en cambio, ha salido incólume y con renovados bríos de los excesos nacionalistas de las dictaduras fascistas”.
Pero no quiero dejar la idea de que el libro es un alegato denostador del nacionalismo en sí mismo. Como casi todo en la vida, los nacionalismos también han tenido aspectos positivos. Para poner un ejemplo ambivalente a su vez, el autor cita el caso de Francia, nación que comenzó antes que ninguna otra la política expresa de fomentar una única lengua nacional, el francés, que básicamente era la lengua de los parisinos pero no de otras regiones de Francia. Para conseguir imponer este idioma a toda la nación fue trascendente la actuación del ministro de Instrucción Pública Jules Ferry (1879-1881). El fue el autor de leyes que impusieron la enseñanza obligatoria, laica y gratuita en pugna con la enseñanza católica y quien extendió la educación secundaria a las niñas.
En cualquier caso, el libro no tiene desperdicio. Para mí ha sido muy ilustrador y, aunque el tema es muy denso y está escrito con gran erudición, no deja de ser muy divulgativo y divertido por todas las curiosidades que desvela. Especialmente cómicas o surrealistas o ambas cosas a la vez resultan los capítulos dedicados a las banderas y a los himnos nacionales.