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martes, 14 de agosto de 2018

El banco amigo

El prado y tu presencia en el horizonte ... 


Las fiestas de este año concluyeron el pasado domingo con un acto especialmente emotivo. Se trataba de la inauguración oficial del banco dedicado a José de Mariñosa; el "banco amigo" como lo llama su hermana Maribel y también el "banco para contar historias de Troncedo", destino que le adjudica su hijo Raúl.  Aunque la tormenta impidió a la ronda cantar las canciones preparadas en el lugar y hubo que desplazarse al salón social para estar a cubierto, el sentido del momento no perdió emoción y el homenaje al amigo incluyó también el recuerdo a todas las personas a quienes echamos  tanto en falta...

(vídeo Mª Jesús Agustín)






Estas fiestas de Troncedo
no puede acabar la Ronda
sin dedicar unos versos 
a José de Mariñosa.

Sigues en nuestro recuerdo
como fuiste siempre en vida,
grande, fuerte, alegre y noble,
generoso y optimista.

Troncedo nunca se olvida
de su historia y de su gente
y no ahorramos en esfuerzos
para tenerlos presentes.

Hemos pintado fachadas,
hemos fabricado un banco
y escondemos las basuras
p'hacer el pueblo más guapo.

Lo importante no es el banco,
con todo el montón de piedras.
Es un grupo troncedano
luchando por una idea.

Despedimos esta ronda
pensando en seres queridos
pa' que todo siga igual
aunque nada sea lo mismo.

         Afortunadamente, el lunes salió el sol, y Ruth Mariñosa, sus tías Maribel y Rosario y su prima Cristina pudieron concluir el acto de inauguración.







domingo, 29 de julio de 2018

Recomendaciones lectoras





Recomendaciones de lectura en las que tiene tanta importancia lo que se lee como DÓNDE se lee. Y es que no se me ocurre mejor sitio para leer  estos dos libros que hablan del paisaje de montañas que nos rodea y también de la historia de las gentes que por ellas caminaron no hace tantos años. Una memoria que debemos recuperar, que no puede caer en el olvido. Es el mínimo acto de justicia obligado para quienes dieron su vida por mejorar la nuestra y que en el último momento les quedó la duda de si su sacrificio había resultado inútil. “La tormenta que pasa y se repliega” de Irene Abad Buil y José A. Angulo nos cuenta las andanzas de los maquis por el Sobrarbe y, con mucha concreción, en La Fueva. “Pirenaica”, una colección de catorce crónicas de rutas ciclistas por la cordillera en las que su autor, Ander Izagirre, combina deliciosamente de nuevo los paisajes con  los relatos en los que se cuentan los sufrimientos de los esclavos del franquismo que construyeron las más enrevesadas carreteras de montaña así como leyendas, curiosidades y multitud de anécdotas de estos territorios.

Pero volviendo al principio, éstas recomendables lecturas conseguirán fundir intelecto, corazón y sensaciones si las hacemos sentados en el pequeño gran homenaje que acaba de surgir en nuestro pueblo (eligiendo bien la hora según la estación del año).  Ese banco que con tanto sentimiento y voluntad un grupo de amigos ha levantado en recuerdo del que, pronto hará un año, se fue sin tiempo para compartir tantas cosas que quedaban pendientes … De alguna manera, este rincón mantendrá esa presencia añorada.  

sábado, 21 de abril de 2018

Proyectos en marcha




El mes de abril va pasando adelante, la temporada de lluvias parece que nos da tregua y la remolona primavera se instala definitivamente. Es tiempo para preparar huertos y empujar los proyectos que se trazaron en el otoño e invierno pasado. Precisamente en estos días una pequeña brigada voluntaria ha dado uno de esos empujones al mirador que será un memorial dedicado a nuestro vecino y amigo recién fallecido, José Mariñosa. Poco a poco, este pequeño homenaje va tomando forma  y esperamos poder anunciar cuanto antes su finalización. Mientras tanto, recordamos que en el salón social del pueblo hay una caja en la que los que así lo deseen pueden depositar una pequeña contribución económica para los gastos.



Por otro lado, recordamos que también está ya en preparación el número 15 de El Caixigar. Así que animamos a todos y todas a que nos hagáis llegar las colaboraciones que estiméis oportunas.

¡Que no se quede  ninguna historia grande o pequeña  por contar!

lunes, 30 de mayo de 2016

El último pastor

Hace pocas horas nos ha llegado la noticia del fallecimiento de Joserón, el pastor. No por anunciada,   nos duele menos. Hemos perdido para siempre un elemento del paisaje troncedano, un personaje singular, el último pastor del pueblo; observador incansable de estos montes y piedras, que atesoraba en su memoria nuestra pequeña historia. Se había criado en Panillo pero terminó de hacerlo en Troncedo porque todavía era un zagal de 14 años cuando llegó al pueblo  y durante los 65 restantes ha vivido en todas y cada una de las casas, repartiendo los días según las cabezas de ganau que guardaran en sus corrales. Compartió la intimidad de las familias y las largas veladas de invierno junto al fogaril cuando todavía había familias, había veladas y no había televisiones ni mucho menos Internet y el visionado de las imágenes en movimiento se centraba en las llamas del hogar y las yayas, con el fuso en la mano,  nos decían aquello de "no mires el fuego, ninona, que te picharás en la cama"; mientras, los yayos se ocupaban de contar los cuentos que a ellos les habían contado sus propios yayos y así hasta el origen de los tiempos (o casi). Y también vio cerrarse una a una casi todas las puertas, de tal manera que su "trashumancia" personal por los hogares se redujo en los últimos años a tres (Baile, Mariñosa y Soltero) para limitarse en las dos postreras décadas de su vida a la de Soltero, casa en la que echó raíces y permaneció como uno más de la familia tras la jubilación. Sólo en el último año, después de que su salud se resquebrajara y precisara de cuidados especializados, se trasladó a una residencia de ancianos.

Ya no nos lo encontraremos más en medio del camino, confundido con los colores del bosque, prácticamente invisible si no fuera porque siempre acababa descubierto por los jadeos o ladridos del perrico que  le acompañaba. Como nos ha dicho José de casa Solanilla en un mensaje de wasap: 

                                 Se ha ido como ha vivido ...sin ruido.



En 2005  Troncedo le rindió un pequeño homenaje reconociendo su  vida y su dedicación al pueblo. Para aquella ocasión, una buena amiga  compuso un poema que se publicó en El Caixigar nº 2 y del que rescatamos algunos versos.


La figura del pastor       

siempre quedará grabada
en la memoria del pueblo
como estampa acostumbrada:
con el morral a la esquena, 
la gayata pa empararse,
el paraguas por si acaso
cara la tarde tronase.

Asinas, t'ol día al monte,
apacentando el ganau,
faya calor, frío u aire,
que ya el tiene acostumbrau.

En el morral, la ciembrera
del de comer. El cenar
a redolin por las casas,
y el dormir y el almorzar, 
que en toz los fogarils
s'ha calentau del lugar,
y sopas de to las casas
(escaldadas u con güego)
en ha comiu p'almorzar.

(...)

De tantas generazions
de pastós en este pueblo,
a Joserón el pastor
nuestro afecto le ofrecemos,
porque ha siu como uno más
en las casas de Tronzedo.


 DEP, José Abré Belfort.

sábado, 15 de junio de 2013

Fin de trayecto

Algunos ya conocen de mi afición a la poesía y de mis incursiones en el romance, o sería mejor decir en los ripios,  pero lo que yo no podía sospechar es que sería el fallecimiento de mi padre lo que me daría pie para atreverme con el endecasílabo. Todo sea en su recuerdo y su honra.


Con sigilo tu ruta ya has cubierto
y en los márgenes de la carretera
han quedado tus sueños y quimeras.
Ya llegaste a destino, ya estás quieto.

A  la rueda de días y recuerdos
te siguió siempre un niño repeinado,
el mismo a quien la guerra quebró el trazo
y borró el destino de sus  cuadernos.

Te miro ahora y no veo al anciano
que con fatiga respira en su lecho
porque en esa mirada azul perdida

se esconde  un zagal rubio y aplicado
que de pronto despierta y me recita
la lista de los ríos europeos.

Pilar Ciutad Lacambra

José Ciutad Lacambra (Graus, 1923 - Zaragoza, 2013)

martes, 28 de junio de 2011

Inolvidable

MonteSolo cantando la canción que da nombre al grupo ...¿por última vez?
 Teatro Principal, Zaragoza, domingo 26 de junio.Momento inolvidable.

domingo, 26 de junio de 2011

Homenaje a un amigo

Si la grandeza de un hombre se mide por el número y la calidad de sus amigos, no cabe duda de que Pepe Gastón era un gran hombre. Y, quitando el condicional, es seguro que una persona capaz de convocar en su recuerdo a todos los que hoy han pasado por el Teatro Principal de Zaragoza, alguien que deja semejante estela de amigos, ES magnífico. En su recuerdo, en el de Pepe, fundador del grupo MonteSolo junto con el poeta José Antonio Rey del Corral, han dejado canciones y poemas Eduardo González, Yolanda Bujedo, Arturo Hortas, Raquel Agudo, Quique Artiach, María Confussion, Curro Fatás, Jorge Berges, Elena Rubio, Javier Lizalde, María José Hernández, Montse Castellá, Agustin Alegre, Ricardo Constante y todos los componentes que han pasado por el grupo Monte Solo. Una tarde para la emoción, la alegría, la tristeza, la lágrima y la sonrisa. Todo a la vez. Tanto para los que estábamos en las butacas como los que estaban en el escenario. Allí se   han desbordado las lágrimas  de Jorge Berges mientras tocaba la guitarra acompañando a Curro Fatás en el entrañable y divertido tango que había compuesto para la ocasión; la  emoción contenida de todos, aunque a alguno se le resquebrajara la voz en la evocación del amigo desaparecido; la entereza de Araceli, su viuda y cantante de MonteSolo; y la imagen inolvidable de todos juntos cantando sobre el escenario la canción que da nombre al grupo. Y allí también estábamos una pequeña representación de troncedanos, recordando los pocos pero intensos momentos que vivimos en compañía de Pepe, su guitarra y sus poemas.