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lunes, 10 de mayo de 2021

Lirios, belleza sencilla y altiva

“¡Saludar a los lirios con los versos de mayo!”
 

El lirio azul, iris germanica, especie de la familia Iridaceae, es la variedad de jardín más común de los iris barbados. Es una planta bulbosa perenne que se considera invasiva por su facilidad de propagación. Crece en cualquier tipo de suelo. También es llamado lirio azul, lirio cárdeno, lirio común, lirio Pascual, lirio barbado...  su origen es europeo, posee una altura que puede ir de los 60 a 90 centímetros aproximadamente, las hojas que posee esta planta son bastantes largas y lineales que pueden alcanzar  hasta 40 centímetros de ancho y 3 de ancho y poseen una forma parecida a una espada y son de color verde. Las flores que emana esta bella planta son grandes, con un aroma delicioso en cantidad de 3 a 6 y el color es púrpura o violeta, esta planta empieza a florecer desde la época de primavera y termina en el verano.

Estas flores, que crecen espontáneamente por los valles pirenaicos y que cada vez se prodigan más en el entorno de Troncedo, son también una de las plantas bulbosas con más significados en la mitología. Tanto que todas las civilizaciones antiguas han tenido al Lirio en la consideración de una de las plantas «sagradas». En la Grecia clásica eran gotas de leche caídas del cielo mientras la diosa Hera, esposa de Zeus, amamantaba a su hijo. En Roma eran las flores que acompañaban a Iris, la diosa del arco iris, a transportar las almas de las mujeres al mundo subterráneo y los judíos  eligieron estas flores para decorar el templo del Rey Salomón. También es el lirio la flor de lis que fue el símbolo de los reyes de Francia desde Luis VII (Borbones).Todas las culturas han tenido un espacio para ensalzar el Lirio como una flor diferente. Quizás por eso, poder disfrutarla supone casi honrar siglos de historia y tradiciones.  



Su majestad el lirio es el título de un magnífico artículo dedicado al lirio que crece en el Valle del Turón (Asturias) en el que se apuntan abundantes vínculos literarios y pictóricos con esta flor.  Los lirios son el motivo de uno de los cuadros más hermosos de la Historia de la Pintura, Les Iris de Van Gohg; para algunos críticos, la mejor pintura del s.XIX. Es una de las obras de arte referenciadas en esta página cuya lectura recomendamos y en la que no deja de llamarnos la atención la coincidencia, no solo de  flora y paisajes de montaña, sino también en la toponimia. Eso del Valle del Turón  suena muy parecido a la Sierra del Torón, en cuya cresta se situa Troncedo. 

Considerad los lirios del campo como crecen; no trabajan ni hilan; pero os digo que ni aún Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos” (Lucas 12, 17)

domingo, 18 de marzo de 2012

Un lugar sorprendente: Caneto

Cuando en las décadas de los 70 y 80 la mayoría de nuestros vecinos y amigos iban cerrando puertas en busca del progreso que preconizaban los llanos y las ciudades industriales, observaban con estupor y desconfianza a algunos tipos que realizaban el viaje inverso, ocupando casas semiderruídas en lugares abandonados previamente. Por si esto no fuera bastante, eran jóvenes estrafalarios en todos los sentidos, desde su propio aspecto físico y sus vestimentas hasta sus modos de vivir fuera de los estrictos convencionalismos de las familias tan acusadamente patriarcales de la zona. Influidos por lo que se veía en la tele no tardó en generalizarse el término "jipis" para referirse a los nuevos pobladores aunque el verdadero movimiento hippie ya estuviera en proceso de decadencia.  Es comprensible que los habitantes autóctonos los miraran con extrañeza y cierto desprecio, qué míseros eran o qué locos estaban para querer ocupar las casas en ruina de otras aldeas fantasmas cuando en la zona había calado el sentimiento de que aquello no tenía ningún valor ni  futuro e incluso muchos hubieran vendido su casa y su patrimonio por cuatro perras si alguien se las hubiera dado.  Pasados unos años, los mismos que se fueron despreciando lo suyo han retornado y no sólo no han vendido sino que han (hemos) invertido los ahorros generados en la emigración en recuperar y poner en valor el patrimonio que ahora vuelve a ser apreciado, incluso más de uno se pregunta si no llegará el día en el que, tal y como nos vienen dadas, no  habrá que replantearse el retorno como algo más que tiempo de vacación y ocio.



Entre aquellos "jipis" o neorrurales que es el término que ahora se va imponiendo, también ha habido mucho movimiento, gentes que desertaron de la "experiencia" y volvieron a sus vidas convencionales, otros que se trasladaron y/o reconvirtieron la situación ... y  quienes permanecieron y con tesón y paciencia  han ido cumpliendo sus sueños de vivir en armonía con la naturaleza. Precisamente que alguien había hecho realidad un sueño (su "ensueño", como el nombre de la casa rural existente) es lo que pensé ayer cuando por primera vez, después de tantos años, me acerqué hasta Caneto. La sorpresa que me causó la visita al lugar en el que se conjugan pequeños y acogedores rincones, casas de piedra reconstruídas con toques de color que les aportan  personalidad propia, la naturaleza que penetra cuidadosamente en la aldea, la  pequeña y hermosa ermita reconstruida con mimo... me hizo recapacitar que, aunque no llevaba ninguna expectativa concreta, pesaban sobre mi subconsciente muchos comentarios y prejuicios sobre el lugar y sus habitantes que habían calado a través de las múltiples referencias  recibidas y las imágenes mentales construidas por mí misma; tal vez por eso la sorpresa fue mayor. 

Os animo a todos y todas cuantos no lo hayais hecho a que visiteis Caneto para descubrir la paz, el silencio y la armonía que se siente en el lugar. ¡Qué diferente de la tristeza y desolación de hace poco más de un mes entre las paredes espaldadas de Pallaruelo! Y todo lo anterior sin hablar de las hermosas vistas que se pueden contemplar durante todo el trayecto desde el desvío de la carretera de Troncedo hasta llegar al lugar, con una perspectiva inusual del valle y del mismo Troncedo colgado en la sierra.


 P.C.