Mostrando entradas con la etiqueta recuperación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta recuperación. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de abril de 2023

Semana de Pasión... por Troncedo

 

Foto: Irene Nacenta


Unos días de Semana Santa en los que la algarabía de gente, especialmente de la zagalería, ha inundado las calles, placetas y caminos habitualmente solitarios. Jornadas en las que la mayoría de toda ista chén se ha volcado en las actividades de mejora del entorno del pueblo y en las cálidas relaciones sociales de sus vecinos, respondiendo con creces a las propuestas de la Asociación Cultural Castillo de Troncedo. Para hacer idea a quienes no han podido acudir y refrescar la memoria de los que sí lo han hecho, enumeramos (a riesgo de olvidarnos muchas cosas)  lo realizado:

- Restauración de la cubierta de la fuente de San Ángel (queda pendiente el enlosado final) y limpieza del camino de acceso;

- Cortar leña en la cabañera que cruza la pista Las malas y posterior acarreo al pueblo.

- Limpieza y recuperación de un tramo del camino que une el Tozalón Redondo con la pista de subida a la ermita de San Úrbez.

- Terminar la instalación del nuevo videproyector y pantalla en el salón social.

- Estreno de este último con la proyección del documental Ainarak presentado en la última edición del Festival Espiello.


- Chocolatada tras la proyección

- Y el domingo 9 de abril, como broche de oro a nuestra particular semana apasionada, caminata por el entorno del pueblo, en un trazado que recorre las ermitas de la Virgen del Carmen, San Urbez y San Lorenzo. 

- Para terminar, vermú en la mejor terraza de Sobrarbe. Y con muchas ganas de repetir...

Caminantes por el camino abierto


Trabajos en la cubierta de la fuente de Sant'Angel

El grupo de caminantes ante la ermita de San Urbez. Foto: Jovita Olacia

Actualización 10.04. 23 (un día después)

Se me olvidó incluir en la relación de  trabajos realizados, la limpieza y desbroce de la fuente del Tollón, en el camino del molino. Un hito del que quizás los más jóvenes desconocían su existencia, tal era el volumen de maleza que la ocultaba...

Y además, Tere Torres de casa Sarrat me ha hecho llegar otros testimonios gráficos de las brigadas que trabajaron en San Ángel. Lo dicho en otras ocasiones... "En Troncedo semos un equipo"




Gracias...







lunes, 3 de febrero de 2020

Caminos, caminantes y camineros voluntarios




Si se hace camino al andar como dice el poeta1  también sucede que el camino, los viejos caminos, se deshacen cuando nadie pasa por ellos y el bosque los acaba engullendo sin remedio. Pero la Asociación Castillo de Troncedo tiene entre sus objetivos que eso no ocurra, o por lo menos, se empeña en recuperar algunos de los caminos más emblemáticos. Una vez más el pasado sábado, inaugurando el mes de febrero, una brigada de voluntarios armados con el instrumental adecuado se dispuso a luchar  contra las barzas2 y carrasquetas3 que  invadían el antiguo camino de cabañera por donde ya no pasan las güellas4 de vuelta a los corrales. 

 Ahora lo que es menester es que sean muchos los caminantes que lo disfruten y lo mantengan. Lo mismo con el resto de senderos que la Asociación ha venido limpiando en estos últimos años y que también está señalizando para darlos a conocer a los amantes de la naturaleza que se acercan por estos parajes. Se han preparado tres itinerarios muy accesibles en el entorno del pueblo que permitirán disfrutar del paisaje y conocer algunos lugares emblemáticos como, por ejemplo, el  caixigo5  del Tancau, un roble centenario que forma parte del catálogo de árboles singulares del Gobierno de Aragón. 




1. Antonio Machado
2. zarzas
3.jóvenes encinas
4.ovejas
5. roble

domingo, 12 de enero de 2020

San Beturián revive en Troncedo




Una vez más hemos dado la vuelta al calendario y nos hemos plantado en un año de guarismos bien redondos, 2020. El mes de enero avanza inexorable y comienza el desfile de los santos barbudos, objeto de devoción secular en los pueblos de Sobrarbe. En muchos de ellos se revive la  tradición del fuego, símbolo solar. Mientras la tierra duerme, el fuego calienta los hogares, purifica las almas, protege contra los maleficios y trae la bendición sobre las personas, los animales y las cosechas. 

Y en esta habitual mezcla del santoral cristiano con ancestrales rituales paganos, el primer santo piloso que inaugura el desfile es San Victorián (Beturián, por estos lares), patrono del barrio de Sant’Angel de Troncedo, y de las otras dos casas que se levantan bajo el castillo, Torrocella y Sastre. Aquí no hay tradición de celebrar esta fiesta con hogueras sino que, antiguamente, tal y como nos contaron Ramón Rami y Lourdes Castán en El Caixigar nº 1, se asistía a la Misa en la pequeña iglesia dedicada al santo, después se daba “la caridad” en la era de Viu y se comían las viandas que cada casa aportaba. Por la tarde se bailaba en la sala de Viu y después de cenar en la de Sastre.

La sangría humana que despobló estas tierras y lo intempestivo de la fecha contribuyó a que la fiesta se perdiera, hasta hace unos pocos años en los que la persistencia de algunos vecinos del barrio ha venido convocando a los más animosos que no tienen miedo al tiempo ni pereza para desplazarse hasta el lugar. Hay que decir que a ello contribuye  la bonanza meteorológica que disfrutamos en este pueblo que no sabemos si es debida al cambio climático o al santo benefactor, agradecido por el recuerdo, o a la conjunción de ambos.

Este año hemos sido más de una veintena los que nos hemos acercado al reparto de la caridad, no sin antes pasarnos a honrar al santo. En ausencia de cura católico que celebrara Misa hemos tenido como maestro de ceremonias a Ramón Rami que, de manera respetuosa con el sentir de cada uno, nos ha invitado a guardar un minuto de silencio en el que cada uno podía libremente rezar o elevar su pensamiento al recuerdo de los ausentes o los fines que deseara. Después de ello, hemos rendido el debido pagano tributo al dios Sol que resplandecía en el cielo y, en la era de Joaquín, hemos degustado la tradicional “caridad” que venía acompañada de otros deliciosos manjares, entre los que no faltaba vino D.O. Somontano, chocolate y bombones y el  poncho elaborado por Emilio de Casa Sarrat que desprendía un delicioso aroma a la miel de sus arnas.  De fondo, un altavoz con la música de la Ronda de Boltaña.





Si nos retrotrajéramos a la primera mitad del siglo pasado, la próxima cita no se haría esperar, este mismo viernes 17 de enero llega el siguiente barbudo, San Antón, y las celebraciones se multiplicarían. Además de la fiesta de Damas y Caballeros infantil, se sumarían las numerosas invitaciones de las casas en las que había algún Antonio (o Antonia), es decir, casi todas las del pueblo pues rara era la que no tenía uno por lo menos. Pero, dadas las circunstancias, nos conformaremos con seguir manteniendo esta tradición revivida, esperando que a la cita del año próximo no falte nadie y, si es posible, seamos muchos más.

Feliz año y a encarar con buen ánimo el frío que se nos viene encima porque si se cumple el refrán… "por San Antonio (17) hace un frío del demonio; por San Sebastián (20), un frío que no se puede aguantar, y por San Vicente (22), el sol toca los torrentes”





domingo, 20 de diciembre de 2015

Pan, vino y aceite para el camino



Y si el pan se tuesta y se le añade aceite del molino de Troncedo ... se coge fuerza para emprender el largo camino del nuevo año que se inicia ...


Aunque ya hayan pasado unos días, os dejamos con algunas imágenes de lo que dio de sí la jornada del domingo 6 de diciembre, IV molienda de aceite de la nueva era del torno de Troncedo...






¡¡¡Feliz año 2016!!!




domingo, 25 de mayo de 2014

Descenso de nabatas

El sábado 17 de mayo, mientras los de Troncedo estábamos de romería, se celebró una nueva edición del descenso de las nabatas. Como no podemos estar en todas partes, nos lo perdimos. Pero tenemos ocasión de ver cómo se desarrolló la jornada en el  reportaje que la Televisión Aragonesa emitió el pasado viernes 23. Sólo lo cuelgan unos días. Aquí está el enlace.

martes, 5 de junio de 2012

Premios

Fallados los premios Medio Ambiente 2012 del Gobierno de Aragón. No nos ha tocado pero se ha quedado cerca:

Premio “Medio Ambiente de Aragón en el ámbito de la Administración Local”, concedido al Ayuntamiento de Graus, por su proyecto “Salón de Bioconstrucción y Jornadas Técnicas de Arquitectura tradicional y bioconstrucción.

En la modalidad que la Asociación se presentaba, Premio “Medio Ambiente de Aragón en el ámbito de Entidades sin ánimo de lucro”, se ha fallado a favor de ATADES, por su proyecto de energía distribuida, de usos del agua y vivero en la ciudad residencial de Alagón.

Felicidades a los premiados. Nosotros seguiremos con nuestra tarea de recuperación del entorno natural y etnológico de Troncedo y si llega algún premio, bienvenido, y si no ... el premio lo llevamos por adelantado y viene en forma de ilusión, camaradería y recuperación de la vida del pueblo.

¡Ya son 10 años recuperando vida!

domingo, 18 de marzo de 2012

Un lugar sorprendente: Caneto

Cuando en las décadas de los 70 y 80 la mayoría de nuestros vecinos y amigos iban cerrando puertas en busca del progreso que preconizaban los llanos y las ciudades industriales, observaban con estupor y desconfianza a algunos tipos que realizaban el viaje inverso, ocupando casas semiderruídas en lugares abandonados previamente. Por si esto no fuera bastante, eran jóvenes estrafalarios en todos los sentidos, desde su propio aspecto físico y sus vestimentas hasta sus modos de vivir fuera de los estrictos convencionalismos de las familias tan acusadamente patriarcales de la zona. Influidos por lo que se veía en la tele no tardó en generalizarse el término "jipis" para referirse a los nuevos pobladores aunque el verdadero movimiento hippie ya estuviera en proceso de decadencia.  Es comprensible que los habitantes autóctonos los miraran con extrañeza y cierto desprecio, qué míseros eran o qué locos estaban para querer ocupar las casas en ruina de otras aldeas fantasmas cuando en la zona había calado el sentimiento de que aquello no tenía ningún valor ni  futuro e incluso muchos hubieran vendido su casa y su patrimonio por cuatro perras si alguien se las hubiera dado.  Pasados unos años, los mismos que se fueron despreciando lo suyo han retornado y no sólo no han vendido sino que han (hemos) invertido los ahorros generados en la emigración en recuperar y poner en valor el patrimonio que ahora vuelve a ser apreciado, incluso más de uno se pregunta si no llegará el día en el que, tal y como nos vienen dadas, no  habrá que replantearse el retorno como algo más que tiempo de vacación y ocio.



Entre aquellos "jipis" o neorrurales que es el término que ahora se va imponiendo, también ha habido mucho movimiento, gentes que desertaron de la "experiencia" y volvieron a sus vidas convencionales, otros que se trasladaron y/o reconvirtieron la situación ... y  quienes permanecieron y con tesón y paciencia  han ido cumpliendo sus sueños de vivir en armonía con la naturaleza. Precisamente que alguien había hecho realidad un sueño (su "ensueño", como el nombre de la casa rural existente) es lo que pensé ayer cuando por primera vez, después de tantos años, me acerqué hasta Caneto. La sorpresa que me causó la visita al lugar en el que se conjugan pequeños y acogedores rincones, casas de piedra reconstruídas con toques de color que les aportan  personalidad propia, la naturaleza que penetra cuidadosamente en la aldea, la  pequeña y hermosa ermita reconstruida con mimo... me hizo recapacitar que, aunque no llevaba ninguna expectativa concreta, pesaban sobre mi subconsciente muchos comentarios y prejuicios sobre el lugar y sus habitantes que habían calado a través de las múltiples referencias  recibidas y las imágenes mentales construidas por mí misma; tal vez por eso la sorpresa fue mayor. 

Os animo a todos y todas cuantos no lo hayais hecho a que visiteis Caneto para descubrir la paz, el silencio y la armonía que se siente en el lugar. ¡Qué diferente de la tristeza y desolación de hace poco más de un mes entre las paredes espaldadas de Pallaruelo! Y todo lo anterior sin hablar de las hermosas vistas que se pueden contemplar durante todo el trayecto desde el desvío de la carretera de Troncedo hasta llegar al lugar, con una perspectiva inusual del valle y del mismo Troncedo colgado en la sierra.


 P.C.

jueves, 1 de marzo de 2012

Recuperación de una fiesta





Un día nos vamos a dar patadas a un balón por la redolada y al día siguiente nos vamos de romería, recuperando las celebraciones antiguas. Lástima que mosen Joaquín no pudiera acompañar en esta jornada de San Beturián ligeramente descolocada de fecha, deseamos que se recupere de sus dolencias. Aunque yo falle, mis corresponsales no lo hacen y me envían imágenes de la fiesta (gracias, Tere). Parece que la "caridad" y especialmente el vino entraban a gusto, para certificarlo habrá que preguntarle a Alfredo de casa Torrocella.



martes, 27 de septiembre de 2011

Quién lo ha visto y quién lo ve

Foto: Alberto Langa
 En el margen derecho de esta misma página, en la sección de webs recomendadas encontraréis un enlace a la página Mills in AltoAragon en la que se hace referencia a nuestro torno pero, lamentablemente o afortunadamente, no está actualizada. He introducido el término afortunadamente porque esta circunstancia nos permite comparar la imagen de hoy fotografiada por Alberto de casa Luis con las que hace unos años tomó el creador de dicha página, Bernardo Molinero. En realidad  no se llama así  sino que bajo ese castizo seudónimo se esconde un simpático  señor de origen belga (otro más) enamorado de estas tierras y de su patrimonio etnográfico.

El molino fue puesto en funcionamiento en Troncedo  a mitad del siglo XX , aunque la prensa, husillos  y la piedra de moler fueron adquiridos  en  Enate y Montearnero  a propietarios de molinos que  habían sido construidos muy anteriormente. Estuvo  trabajando  a pleno rendimiento durante unos 14 años. El abandono de los olivares,  que se  produjo en la década de los 60,  propició el cese de su actividad y el inicio de su deterioro.  Hacia el año 2006,  la  Asociación Cultural Castillo de Troncedo,   sensibilizada con la recuperación del  patrimonio local   inicia los trabajos de  limpieza y desbroce de su entorno. Paralelamente surge un movimiento a nivel municipal con personas  preocupadas por  el grave estado de deterioro del patrimonio de molinos aceiteros y de trigo ubicados en nuestro término municipal. Este movimiento se organiza y se crea la Asociación de Molinos de La Fueva. Ambas asociaciones junto con  el  Ayuntamiento de La Fueva   impulsan,  con ayudas Leader,  la rehabilitación del mismo en el 2007 gracias a la cesión    que realizan las diez casas propietarias del molino.

Se termina la rehabilitación en 2009. El 6 de diciembre del año 2010 se vuelve a utilizar tras medio siglo de abandono,  efectuando dos prensadas de unos 500 Kg. de olivas  en una memorable jornada. Como futuro,  esperamos  convertir este rincón en un “museo vivo” de manera que, periódicamente,   podamos  organizar actividades relacionadas  con  la extracción del aceite  de oliva rememorando actividades  del pasado.

Placa de la prensa. Fechada en 1859

viernes, 15 de julio de 2011

Recuperando amigos

Hacía tiempo, mucho tiempo que no se veían siluetas como la suya por los caminos del pueblo. El sí  que pertenece a una especie desaparecida de nuestro entorno. El mismo entorno que tanto le debe, porque seguro que detrás de cada piedra removida en los campos, de cada palmo de terreno yermo y de cada losa que cubre las pocas casetas y pajares que aún  conservan los tejados tradicionales, está el esfuerzo sacrificado y silencioso de algún congénere suyo. Y ha tenido que venir Ana desde la brumosa ciudad belga de Gante para recuperar entre nosotros a un animal que realmente debiera ser considerado como "el mejor amigo del hombre", cuando  menos "del hombre campesino". Efectivamente, ya habréis adivinado que me estoy refiriendo al magnífico burro que desde hace unas semanas luce su mansedumbre por entre las fajetas de la Brutera y colabora generosamente en la limpieza de sus caminos.

En su compañía, todos podremos rememorar las palabras de Juan Ramón Jiménez:

Platero (FANLO)  es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.
Lo dejo suelto y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas... Lo llamo dulcemente: "¿Platero?", y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal..."