sábado, 12 de julio de 2014

Lupercio de Latrás, bandolero de novela.

Latrás, perteneciente al Ayuntamiento de Sabiñánigo
Recuerdo que en la Jornada Cultural del año 2004 en Troncedo, Severino Pallaruelo ya nos habló de Lupercio de Latrás. En aquella ocasión Severino disertó sobre las tres épocas  que marcaron hitos en la historia del Sobrarbe: el s. XI, tiempos de frontera entre moros y cristianos; el s. XVI, con las revueltas de los nobles de la zona contra el creciente poder real ; y el s. XX con la construcción de embalses y los efectos geográficos y poblacionales que todos conocemos. Ahora nos encontramos de nuevo con Lupercio (ay, Lupercié, Lupercié ... como parece que suspiraba su madre cuando tenía noticia de sus correrías) entre la bibliografía que Luz Gabás cita en su última novela y tras cuya lectura, como ya comentaba, quedan ganas de saber más de la época. Entre las múltiples  referencias se encuentra un libro de 1993 del mismo Severino Pallaruelo, Bardaxí: cinco siglos en la historia de una familia de la pequeña nobleza aragonesa, y un interesante artículo que Carlos Bravo escribió en 2005 sobre el bandolero que, por propios méritos podría ser  protagonista perfecto para una novela o para una película de aventuras. De hecho, yo creo que el personaje de Surano en Regreso a tu piel bebe íntegramente (y se queda corto) de la biografía de este noble segundón que no se conformó con su destino.   Transcribo un  amplio extracto del artículo citado para que quienes hayáis leído la novela, opinéis al respecto:


"Lupercio era el segundo hijo de Juan de Latrás y María de Mur. La familia paterna era de infanzones y contaba con una dilatada tradición de servicio al rey en diversas empresas militares. Tenían su castillo, y de ahí toman su apellido, en el pueblo de Latrás, hoy perteneciente al municipio de Sabiñánigo, núcleo del que dista 15 Km. Lupercio, sin embargo, había nacido a mediados del siglo XVI en el valle de Hecho, donde la familia tenía propiedades y de donde tal vez procediera su linaje. Pedro, su hermano mayor y primogénito, siguiendo la tradición, había participado en sucesivas campañas militares hasta que, a la muerte del padre, regresó a casa para hacerse cargo de las posesiones familiares que la institución del mayorazgo le concedía. Lupercio, muy apegado a su madre desde pequeño, recibió algunos estudios en Jaca, pero pronto mostró un carácter violento que causó continuas preocupaciones a su progenitora y a su hermano mayor, persona reflexiva y moderada que intercedió por él en multitud de ocasiones hasta el final de su vida. Había un manifiesto antagonismo en la manera de ser de los dos hermanos: a Pedro le llamaban "el galán"; a Lupercio, "el trotamundos".

El primer suceso de gravedad ocurrió en Hecho, cuando Lupercio intervino como mediador en una disputa entre dos bandos que terminó con dos muertes que le fueron atribuidas. Consiguió huir, pero fue condenado a la pena capital por los jurados del valle y mandado perseguir por el rey Felipe II y por la Inquisición, acusado de formar una cuadrilla de bandoleros que atemorizaba a las gentes de aquellas tierras. Su hermano Pedro le aconsejó refugiarse en Francia y consiguió que ejerciera allí labores de espía, informando al rey de los movimientos de los hugonotes y de las intenciones del monarca francés de recuperar Navarra, que siempre consideró como suya. Agradeció el rey de España sus servicios y le conmutó la pena de muerte por la obligación de enrolarse en los tercios imperiales. Fue enviado a Sicilia como capitán de infantería, al frente de una compañía de doscientos hombres que él mismo debió reclutar previamente. Las autoridades querían limpiar de revoltosos aquellos lejanos valles pirenaicos. Hay que decir en este punto que es posible que Lupercio aceptara el ofrecimiento real por el amor que sentía hacia su prima Ana María de Mur y porque en el ejército esperaba hacer méritos para ganar su aceptación.

Estuvo Lupercio cuatro años en Sicilia: allí conoció la tacañería del rey con sus soldados y, en vez de hacer riqueza como esperaba, tuvo que pagar de su bolsillo -esto es, de la hacienda familiar- los gastos de su compañía. Consiguió, sin embargo, permiso real para ir a Roma a solicitar el perdón del Papa Sixto V. Recibida la absolución papal, no duró mucho su propósito de enmienda. Cansado de la inactividad, pidió un traslado a Flandes que le fue concedido, pero sin el esperado ascenso. Después de otra serie de aventuras marineras que le llevaron hasta  las islas Azores y Portugal y que le depararon nuevas acusaciones de no  haber prestado auxilio a un naufragio, acabó en prisión y obligado al pago de una fuerte multa. Eso dolió tanto a Lupercio que, lleno de rabia, abandonó la milicia y, ya convertido en desertor, cruzó a caballo la península hasta alcanzar tierra altoaragonesa. Juzgó tan injusto aquel suceso que a partir de ese momento se produjo un cambio irreversible en su comportamiento.

A ello tal vez contribuyó el que al regresar a su tierra natal no encontrara muy receptiva a su pretendida Ana de Mur y no pudiera anunciar su boda como al parecer era su deseo. Poco después, Ana se casó con Martín Abarca de Bolea y de esa unión nacería Ana Francisca, monja cisterciense en Casbas y reconocida escritora en lengua aragonesa. Es a partir de este momento cuando las equivocadas decisiones de Lupercio lo precipitaron por una pendiente sin retorno.

Dos conflictos sacudieron en esas fechas el territorio aragonés. En Ribagorza, el conde Martín de Gurrea -y más tarde su hijo Fernando- debió hacer frente a una rebelión de sus súbditos instigada desde Madrid por el conde de Chinchón y por el propio rey Felipe II que deseaban el retorno del condado al poder real. En la Ribera del Ebro, los enfrentamientos entre los pastores montañeses (cristianos viejos) y los moriscos (cristianos nuevos) habían aumentado de manera peligrosa. En ambas disputas participó activamente Lupercio de Latrás. Al ser solicitados sus servicios por Rodrigo de Mur, señor de Lapenilla, decidió acudir a Ribagorza para ayudar a los defensores del conde. El de Latrás, antes de ir a Ribagorza, se encaminó hacia la ribera del Ebro para reclutar partidarios que le acompañaran en su empresa de ayudar al conde a salir del apuro en que se hallaba. Allí expuso sus planes a los feroces cabecillas de los pastores tensinos que encabezaban la revuelta contra los moriscos de la tierra baja. Cuando los montañeses quisieron terminar las sangrientas acciones emprendidas, Lupercio se sumó a ellas y participó en las terribles matanzas perpetradas en las poblaciones de Codo y Pina de Ebro. Los cronistas de la época documentan con detalle las espeluznantes escenas producidas en los saqueos y las destrucciones que causaron cientos de muertos entre los moriscos. La situación llegó a tal extremo que las autoridades tomaron cartas en el asunto: se organizaron partidas que persiguieran sin tregua a los alborotadores, quienes, por sus antecedentes militares, habían nombrado a Lupercio su capitán.

Fue entonces cuando el de Latrás, pese a que muchos de sus hombres no le secundaron en la empresa, se dirigió a Ribagorza, donde Rodrigo de Mur y los partidarios del conde resistían en el castillo de Benabarre. Sin embargo, cuando Lupercio y los suyos llegaron a Benabarre ya no fue necesaria su intervención. Poco tardó, sin embargo, "el trotamundos" en volver a las andadas, y esta vez de manera muy sonada. Se lanzó nada menos que a la toma de la villa de Aínsa. Hizo creer en un principio a sus habitantes que lo hacía en nombre de los diputados de Aragón, que no querían que el rey de España acabara con las libertades y los fueros del Reino. Pero pronto quedó al descubierto el embuste, provocando gran enfado tanto entre los diputados aragoneses como en los círculos reales, decididos a poner fin de una vez por todas a las acciones violentas de Lupercio y su cuadrilla. Se publicaron bandos y se puso precio a su cabeza. Pero en un rasgo de provocadora osadía, el bandolero bajó hasta Zuera y colgó pasquines en los que se ofrecía una recompensa por la cabeza del virrey.

Sin embargo, en esta ocasión, las autoridades estaban dispuestas a llegar hasta el final y emprendieron una persecución implacable sobre Lupercio y los suyos. Pese a todo, el de Latrás, en sucesivos alardes de valentía y astucia, conseguía escapar una y otra vez de sus perseguidores. Esta carrera llevó a unos tras los otros de Sangüesa a las Cinco Villas y, más tarde, a Almudévar, Grañén y Lanaja, hasta llegar a Candasnos, donde Lupercio, rodeado por completo, consiguió escapar "in extremis". Quedó diezmada la partida en la refriega y más de ochenta de los suyos fueron allí mismo ejecutados como escarmiento.

Se refugió entonces el de Latrás en la villa de Benabarre. Al ser detectada su presencia, mandó el gobernador un gran número de hombres que cercaron el castillo de la población ribagorzana. Aunque parecía imposible, Lupercio consiguió escapar de nuevo sobornando a algunos sitiadores. Desapareció un tiempo de la escena y anduvo errante por diferentes lugares. Otra vez aconsejado por su hermano, pasó a Francia y más tarde a Inglaterra. Fue nuevamente su protector Pedro quien, al parecer, convenció al rey para que conmutara la pena de su hermano y aprovechara su estancia en tierras británicas para volver a usarlo como espía. Es posible que en esta función Lupercio aún prestara alguna ayuda de utilidad a la corona. Quiso volver a España y lo hizo enrolado en un barco de piratas que pretendían robar en varias poblaciones de las costas del Cantábrico. Una fuerte tormenta provocó que la embarcación encallara cerca de Santander. Lupercio fue hecho prisionero, trasladado al alcázar de Segovia y ejecutado en secreto por orden del rey.

Terminaba así la vida de un personaje que habría de convertirse en leyenda -una canción popular chesa lo recuerda todavía en esas tierras-, y que es un exponente máximo de las revueltas y alteraciones que sacudieron al Reino de Aragón en la segunda mitad del siglo XVI"

Aunque Lupercio hubiera nacido en Hecho y su familia poseyera castillo y tierras en el lugar de Latrás, ya vemos que no se detuvo ante ninguna frontera para sus correrías pero además hay que señalar que estaba muy vinculado a  territorios bien próximos a los nuestros según escribe Alfredo López Lanaspa en el Volumen XXXV de la revista Serrablo, "en 1412 Sancho Sanz de Latrás le juró fidelidad al rey Fernando en Zaragoza, posteriormente Pedro Sanz de Latrás sería heredado por su hermano Juan Sanz de Latrás, caballero de la orden de Santiago y esposo de Esperanza Mur de Bardaxí, hija de Ramón de Mur señor de Pallaruelo de quien recibió como dote el lugar de Ligüerre de Cinca junto con el valle de Lierp y la villa del Turbón.  Lupercio Latrás, esta vez ante el notario Juan Villanueva, en 1582 vendió a su madre María de Mur los bienes que habían pertenecido, a su tío Pedro Latrás, de quién Lupercio sería heredero universal según se desprende del testamento público llevado a cabo en el castillo de Latrás ante Juan de Xavierre menor, notario público de Jaca" Creo recordar que, en la conferencia citada al principio de este artículo, Severino situaba a Lupercio de niño (cuando aún era Lupercié) en la Casa Palacio de Ligüerre.

1591, tropas castellanas entrando en Zaragoza



lunes, 7 de julio de 2014

Regreso a tu piel. Luz Gabás

Terminé  este segundo libro de Luz hace un par de días. He de confesar que lo he leído con interés pero con sentimientos encontrados. El recurso a temas esotéricos y la pasión amorosa que enlaza el pasado con la actualidad me parecían, en mi modesta opinión, demasiado artificiosos para contar la historia principal, la de los terribles sucesos acaecidos en un pequeño pueblo de la Ribagorza a finales del siglo XVI. Lo más atroz del relato era precisamente que se tratara de hechos históricos que nos tocan tan de cerca en el espacio y también en el tiempo, al fin  y al cabo, cuatrocientos años no corren igual en una gran ciudad que en un pequeño núcleo de casas de estas montañas, donde en la gran mayoría se han seguido perpetuando las mismas familias a lo largo de estos cuatro siglos y se han repetido las mismas historias generación tras generación al calor del fogaril. Aunque, oh casualidad, precisamente esta historia había sido olvidada o ignorada, seguramente por lo vergonzante de las ejecuciones además del modo y las razones que empujaron a cometerlas. Me imagino que no pasaría mucho tiempo antes de que los habitantes del lugar se dieran cuenta de la tremenda barbaridad que se había cometido y llegaran, cada uno por su lado, al acuerdo tácito de silenciarlas para siempre, quedando sólo un pequeño eco de los hechos  en torno a leyendas o supersticiones sobre la brujería que, ésas sí, se habrían ido transmitiendo entretejidas en los relatos de otros cuentos mitológicos y tradicionales.

Leí las últimas páginas del libro, las referencias bibliográficas y los agradecimientos de la autora, en el AVE que me trasladaba de Madrid a Zaragoza y, poco más de dos horas después de bajar del tren, había ya pasado  Graus y enfilaba con el coche la carretera de Troncedo. El paisaje familiar, mil veces recorrido, me enfrentó como siempre con el solitario y robusto Turbón, tantas veces contemplado y admirado. Y entonces sucedió algo inaudito, un instante en el que sentí que lo veía por primera vez, que no era la montaña conocida y fijada en mis recuerdos desde que tengo conciencia de tenerlos, ahora era el monte Beles y los campos a mi derecha, los que miran hacia el valle del Ésera, eran similares a los que Brianda de Lubich en el siglo XVI y Brianda de Anels, en el XXI, recorrían apasionadamente en busca de serenidad y libertad. Y aunque parezca que adopto un tono místico del que he empezado de alguna manera renegando, tengo que reconocer que el magnetismo que impregna la novela pareció como si se me revelara a través de la contemplación de esa mole de roca y misterio que domina el valle. La distancia y  cierta frialdad con la que había pasado las páginas, que no indican que a la vez no me sintiera atrapada por ellas, se dispersaron, haciéndome comprender o aceptar sin reparos los elementos más pasionales del libro, la fuerza del relato*.

De todas maneras sigo manteniéndome en que la parte referente a la actualidad está un poco sobredimensionada, la potencia de los acontecimientos del siglo XVI son la clave y una se queda con ganas de saber más. En este sentido, agradezco  a la autora todas la bibliografía aportada.

El Turbón desde Troncedo
 *Nota: Uno de los datos que me sorprendió prácticamente al final de la lectura fue el de la edad de la  protagonista cuando la ejecutan, la cifra es una sacudida que nos sitúa definitivamente en la época, cuando la vida era mucho más corta e insegura pero a la vez, o precisamente  por ello, se viviría con más intensidad. La fuerza, el arrojo y la determinación de Brianda difícilmente pueden haberse alcanzado en lo que hoy en día son los primeros años de una juventud recién salida de una larga y prolongada adolescencia, concepto que en el siglo XVI ni siquiera se  nombraba, era un período vital inexistente.

lunes, 30 de junio de 2014

El día más largo del año


Un año más el sol se resistía el pasado sábado 21 de junio a esconderse  detrás de  Peña Cancias, no sabemos muy bien si era sólo por el solsticio o también influía que el astro rey  quería quedarse un raté más participando de la jornada festiva en Troncedo.
Las actividades habían empezado ya por la mañana, con la presencia de la invitada de este año, Luz Gabás, escritora de éxito y para nosotros también, o sobre todo, sobrina de Lourdes y Pepe de casa Viu.  Un encuentro que se celebró enmarcado por los más que dignos trabajos de otra vecina del pueblo, Pepita Lanau, que sorprendió a muchos con una muestra de sus manualidades, realizadas con una delicadeza y un  gusto exquisitos.

Luz nos deleitó con su conversación cercana y sincera, en la que fueron sucediéndose los episodios de su vida, con la descripción del proceso creativo y de los motivos que la llevaron a él. La charla transcurrió por paisajes y épocas muy diversas, de las montañas cercanas y conocidas a las selvas de la isla de Bioko en su primera novela; o del  actual siglo XXI a los brutales crímenes olvidados del XVI, en la segunda. Aquellas crueles ejecuciones de 24 mujeres que se produjeron en un pueblo parecido al nuestro  y que en su momento se calificaron como acciones "urgentes, necesarias y legales" (al escuchar estos argumentos,  una no pudo dejar de realizar ciertos paralelismos mentales con otros temas de la rabiosa actualidad del país, perdonen la divagación) y que, en esta segunda novela, "Regreso a tu piel" nos desvela la ausencia de fundamento histórico para algunos de los mitos más divulgados en torno a la brujería y las razones de su persecución.

Nuestra ilustre invitada nos emocionó con la descripción del momento en el que recibió la caja con los diez primeros ejemplares de sus "Palmeras ...", comparándolo con el del nacimiento de sus hijos. Disertamos abundantemente sobre la universalidad de sus historias, la potencialidad de personajes y  asuntos literarios locales  para trascender a la globalidad ... Especialmente curiosas  fueron las explicaciones sobre los nombres de los personajes y lugares de sus novelas y, cómo no, terminamos hablando también del inminente rodaje de la película basada en la primera, de los lugares elegidos, los actores (superconocidos) ... lo que nos llevó también a algunas consideraciones sobre la clásica y polémica relación entre el cine y la literatura.

Por la tarde, todo transcurrió según lo previsto. Una simpática representación teatral salpicada de momentos absurdos y graciosos, con una buena interpretación del grupo grausino Adeshora, en el que ya se ha convertido tradicional escenario de Cabo Lugar, seguida de la ronda callejera de los también grausinos Mosicaires y una copiosa y amigable cena en la plaza. Después, un estupendo concierto folk con los mismos músicos que nos deleitaron con una cuidada interpretación de melodías tradicionales que iban transportando al aire de la plaza ecos de otras fiestas antiguas.

Y ... ¿fin?

No para todos, que iba ya muy avanzada la madrugada cuando los chóvens* seguían cantando, bailando e improvisando atrevidas coreografías sobre el suelo de la plaza, nuestra plaza, testigo secular de  madrugadas de jolgorio a la vez que de muchas más madrugadas de labor.


* Algunos de esos chóvens ya peinan canas o no peinan nada o ... incluso ya han alcanzado categoría de abuelos pero ... ¡siguen siendo jóvenes!





Fotos: J.L. Guitarte y P.C.

sábado, 28 de junio de 2014

Pedid, San Urbez glorioso ...

No sabemos muy bien si es por devoción, por afición, por tradición, por costumbre, por gusto o por todas estas razones a la vez o cada uno por la  cada una que elija,  pero lo cierto es que el domingo pasado, a pesar de que la velada de la noche anterior se había alargado notablemente,  el pueblo de Troncedo, sin pastor de almas que las acompañara, se encaminó un año más hasta la ermita de San Urbez a rogar porque el cielo sea misericorde con la cosecha del año.

Nos cuentan que por el camino, romeros y romeras, fueron cantando los tradicionales "gozos al santo", aunque no lograron ponerse de acuerdo en si los versos entonados se correspondían exactamente con los originales. Por eso los transcribimos aquí y pedimos colaboración por si los lee algún "viejo erudito" en estos asuntos y corrige lo que proceda, si es que procede. Amén.


PEDID, SAN URBEZ GLORIOSO
AGUA  Y DEMÁS CONVENIENTE.
En Burdeos (Francia) naces
De santa madre y maestra,

Y tal te cría y adiestra
Que a Dios y a los hombres places:
Aun preso en guerras complaces
Al gallego y moro ausente …
PEDID, SAN URBEZ GLORIOSO …

Libre de doble prisión,
Por milagros de San Justo
Y Pastor, partes sin susto
Con sus cuerpos a Aragón:
Su digna veneración
Perpetuaste diligente …
PEDID, SAN URBEZ GLORIOSO …

En Sercué, Vio y Abella
Pastoreas, y el ganado
De mala hierba es saciado
Entre la mies, sin pacerla;
Mies y grey lozana y bella
A tu acusador desmiente …
PEDID, SAN URBEZ GLORIOSO …

Por mas retiro y rigor
Entras monje en San Martin
De Val de Onsera y tu fin
Logra, el yermo de horror,
De sacerdote al honor
Esmaltas más excelente …
PEDID, SAN URBEZ GLORIOSO …

Pastor te pones de almas;
Las diriges y consuelas;
Predicas, confiesas, velas
Y robas los corazones:
Dios te colma de sus dones
En bien de todos urgente …
PEDID, SAN URBEZ GLORIOSO …

En el valle de Nocito,
De años y virtudes lleno,
mueres y queda en su seno
Tu cuerpo entero y bendito.
¿ Quién no lo adora  contrito?
¿Quién llega y no se arrepiente?
PEDID, SAN URBEZ GLORIOSO …

En lo más alto del monte
San Urbez apareció
y siempre que le pedimos
nos concede su favor

San Urbez, santo y glorioso
tú que estás en esta tierra
tócale en el corazón a Dios

Solemnes veneraciones
Te hacen los valles y villas
Y ven llover maravillas
En campos y corazones:
Padre de lluvias, dispones
Nubes y almas de repente.
PEDID, SAN URBEZ GLORIOSO

 



domingo, 22 de junio de 2014

Caixigo número 11

Si todavía no lo tienes en el formato tradicional, puedes leerlo aquí:



Publish at Calameo or read more publications.

Aprovecho para hacer unas observaciones:

- En la página 33 hay una errata: de los dos hermanos Garcés mencionados, únicamente Ángel estuvo en Guinea y tampoco sé con seguridad si  trabajó en una explotación maderera. Sin duda él mismo me (nos) podrá ampliar la información. La confusión en torno a Fernando ha sido totalmente mía. Fueron numerosas las ocasiones en las que visitó a mi madre enferma, alegrándole las tardes de domingo con noticias de Troncedo y los troncedanos y recordando viejos tiempos y acontecimientos. Yo que compartí muchas de esos momentos, he debido mezclar y confundir los recuerdos.
- También a raíz de este mismo infograma sobre los pioneros troncedanos que se desplazaron a países lejanos, nos ha llegado información de que no están todos lo que lo hicieron en aquella primera mitad del siglo XX (o antes). Así que os emplazo a todos para que me traspaséis la información necesaria para incluir una segunda parte en  el próximo número.
P.C.

domingo, 15 de junio de 2014

Nos ha nacido un zagal

Llevamos dos semanas engalanando el pueblo; con gran inocencia pensábamos que lo hacíamos para dejarlo "arreglau" para la celebración del próximo sábado, ya sabéis, la XII Jornada Cultural pero ahora resulta que el principal motivo para dejar las calles como un pincel se nos ha desvelado esta misma madrugada... 

¿O  no os parece el mejor de los acontecimientos el nacimiento del primer troncedano desde hace 44 años (los mismos que tiene su padre)?

Bienvenido al mundo, Lucas.
¡Qué ganas tenemos ya de verte corretear por las calles de Troncedo!

Enhorabuena a los felices padres, Ernesto y Andrea. Y, cómo no, a los abuelos. Nuestras felicitaciones se extienden a todos los de casa Soltero y deseamos también que lleguen hasta la lejana Rumanía. 

Sin duda, el nacimiento de este niño aporta más esperanza en el futuro de nuestro pequeño pueblo.

lunes, 9 de junio de 2014

XII Jornada Cultural en Troncedo


Un año más, en ese día que al Sol le cuesta tanto despedirse de nosotros tenemos una nueva cita en Troncedo.  PODEMOS celebrar el solsticio  en la mejor de las compañías, en el marco de una jornada repleta de actividades  y en una magnifica atalaya donde disfrutar de la puesta del astro rey: la plaza de Troncedo.

Se cumple ya la duodécima edición nuestra Jornada Cultural.
Os esperamos a todos
No os perdáis nada del intenso programa

POR LA MAÑANA:

11:00 Inauguración exposición de manualidades de Pepita Lanau (de casa Sastre)
12:00 Encuentro con la escritoria Luz Gabás, autora de dos de los libros de mayor actualidad en el panorama literario español: Palmeras en la nieve y Regreso a tu piel.
A continuación, presentaremos también un nuevo ejemplar de El Caixigar. Será ya el número 11 del boletín de la Asociación Cultural Castillo de Troncedo

Vermú

Comida

Reposo y ...

POR LA TARDE:

18:30 En CaboLugar el grupo de Teatro Adeshora de Graus pondrá en escena la obra El regalo de Yoel
Sinopsis: Todo el mundo espera a Yoel para darle una espectacular fiesta sorpresa. Sin embargo, muchas veces los planes no se materializan como se piensan, y tanto el azar como lo absurdo tienen mucho que decir en la gran comedia del mundo.
Dirección: Oriol Pascual. Idea original: Rubén Ortega. Reparto: Juan Álvarez, Marta Aso, Cari Castells, Javi Cinca, Lola Díaz, Mónica Expósito, Evelyn Fitzherbert, Mónica Lorenzo, Eugenia Marquina, Rubén Ortega, Anne Vervoorn.  

20:00 Ronda por las calles de Troncedo con el grupo MOSICAIRES

21:00 Cena popular en la plaza 

Después de la cena ... VELADA MUSICAL CON  MOSICAIRES


¡¡¡ Nos vemos en Troncedo!!! 
21 de junio de 2014


sábado, 31 de mayo de 2014

Zaragoza - Madrid - ¡¡¡Troncedo!!!

Esta mañana nos hemos encontrado con Luz Gabás firmando ejemplares de su nueva novela, Regreso a tu piel,  en la Feria del Libro de Zaragoza. 

Nos ha contado que dentro de unos días estará también firmando ejemplares en la Feria del Libro de Madrid y también que... el día 21 estará en Troncedo, presentando sus libros y charlando con todos  nosotros. 

Así que ...  se confirma que este año nuestra Jornada Cultural será de lujo y quedais avisados de que a las 12:00 de la mañana en el Salón Cultural disfrutaremos de la visita de una de las escritorias de más éxito en el panorama nacional actual. Aprovechad para traer ejemplares de esta nueva obra o de la anterior, Palmeras en la nieve, porque ha prometido que las firmará pero también os adelanto que no traerá libros para vender, que ella viene a estar con nosotros. 
  ¡La veremos en Troncedo!

domingo, 25 de mayo de 2014

Descenso de nabatas

El sábado 17 de mayo, mientras los de Troncedo estábamos de romería, se celebró una nueva edición del descenso de las nabatas. Como no podemos estar en todas partes, nos lo perdimos. Pero tenemos ocasión de ver cómo se desarrolló la jornada en el  reportaje que la Televisión Aragonesa emitió el pasado viernes 23. Sólo lo cuelgan unos días. Aquí está el enlace.

domingo, 18 de mayo de 2014

San Isidro'14

Un año más nos hemos convocado en torno a San Isidro. No hay ninguna evidencia científica de que la bendición de los campos garantice una buena cosecha, de hecho, más bien las hay  de que sólo funciona los años que funciona y el resto, no. Pero de lo que sí hay evidencia es de que lo que se consigue un año sí y otro también es reunir a familias y amigos y pasar una jornada fantástica a la sombra de las carrascas del Puyal que rodea la ermita del Carmen. En esta edición de 2014, la idea de traspasar la celebración al sábado, en lugar del domingo más próximo al día del Santo como era lo habitual, ha sido un doble acierto. Primero porque nos permitió  comer y alargar la sobremesa y los paseos con tranquilidad, sin que las prisas por retornar a nuestros lugares de residencia nos apuraran y; segundo, porque la mañana del domingo ha servido para continuar con tareas vecinales de ensanche del camino del cementerio y ornamentación de los jardines del pueblo. 

Será por eso que esta vez el santo se ha portado y nos ha premiado con una meteorología "divina".


domingo, 11 de mayo de 2014

La Fueva en marcha

El pasado sábado 3 de mayo tuvo lugar la IX Marcha Senderista organizada por las Asociaciones "A redolada de La Fueva" y "Castillo de Troncedo". Noventa andarines se convocaron a primera hora de la mañana en casa Cambra de Trillo para tomar un energético chocolate que les daría fuerza para la caminata. Después de salir de Trillo, la marcha transcurrió por los términos de Clamosa, Caneto y Puy de Cinca, para terminar en una suculenta paella en el Albergue de la Aldea de Puy de Cinca. Luis Remacha, Pepe Ariño y Gemma Giral nos han hecho llegar algunas fotos para envidia de los que no participamos y para recuerdo amable de quienes lo hicieron.  También los del Albergue de Casa Salinas nos han dejado en el post que anunciaba la marcha un comentario con enlace a más fotos.

Ahora, ¡a preparar la décima!


viernes, 2 de mayo de 2014

Que no nos vengan con cuentos




 UN LIBRO PARA UNA POLÉMICA  LEJANA y CERCANA

"Después de los millones de seres humanos que se han llevado por delante los nacionalismos debido a sus mitos casi siempre fantasiosos y a sus incongruentes prejuicios ideológicos, solo me queda recordar a Philip Larkin, que termina su poema MCMXIV dedicado a la Primera Guerra Mundial con estas palabras: “Nunca esa inocencia, nunca antes o después (…)/ nunca más esa inocencia”. O sea, que no nos vengan con cuentos".

Con estas categóricas afirmaciones termina un libro de Javier López Facal cuya lectura recomiendo a todos para dar un poco de luz sobre algunos de los temas de más candente actualidad, Breve historia cultural de los nacionalismos europeos, publicado recientemente por la editorial Los libros de la catarata. Dice el autor “yo quería escribir precisamente ahora este libro porque en 2014 se va a celebrar el referéndum sobre la independencia de Escocia, y como pienso que Escocia es la nación sin estado que más ha contribuido a la mitología nacionalista europea, como se van a conmemorar también el tricentenario de la diada del onze de setembre de 1714, el bicentenario del Congreso de Viena de 1814, que fue como el pistoletazo de salida de tantas naciones, sobre todo europeas, y el centenario de la Primera Guerra Mundial de 1914, aquella siniestra apoteosis que tantos millones de muertos en nombre de sus respectivas naciones dejó por los campos de Europa, parecía una ocasión oportuna para reflexionar sobre el fenómeno nacionalista”  
Y vaya si reflexiona y nos documenta sobre los mitos, invenciones, utilizaciones y tergiversaciones de símbolos, datos históricos, tradiciones de nueva hornada, banderas y las abundantes falacias sobre las que se han construido las ideologías nacionalistas de todo signo que nos rodean. Sin perdonar ninguno porque, como también dice el autor, “el nacionalismo es como el olor corporal; uno no percibe el propio, sino solo el ajeno”. Es un libro tan completo y documentado que es difícil resumirlo y no queda más que reiterar la recomendación de su lectura pero, a modo de pequeñas perlas, transcribiré algunos pequeños párrafos y citas de otros autores que figuran en sus páginas:
Sobre el concepto nación: “una nación (…) es un grupo de personas unidas por un error compartido sobre su ascendencia y un desagrado compartido hacia sus vecinos” Karl Deutsch
Sobre las lenguas nacionales: “la lengua ha dejado de ser un instrumento de comunicación para convertirse en un tótem sagrado y con esas cosas no se pueden aceptar ni la tibieza ni la ironía (…) Para no pocos nacionalistas lo ideal es que su propia lengua valga, sobre todo, para diferenciarlo, para identificarlo, para reforzar el sentimiento de pertenencia a una tribu casi siempre atribulada ”
Sobre las imprecisiones en los libros: “Somos una comunidad que resiste aquí desde hace 30.000 años (…) pero para seguir vivos hay que cerrarse a los de fuera (…) Los vascos somos el único pueblo indígena de Europa, los únicos descendientes directos del Cromañón”. Del libro La civilización vasca. En busca de las raíces de nuestro pueblo.
Sobre los “iluminados” varios que han construido una patria a su imagen y semejanza: Sabino Arana conservó de su entorno familiar y de sus orígenes carlistas un profundo catolicismo que transmitió a su partido, bautizado como Eusko Alderdi Jetzlaea (EAJ-PNV), en el que lo de Jeltzalea procede de un acrónimo que significa Dios y ley antigua, el pueblo vasco, en efecto, descendería de Túbal, nieto de Noé, venido directamente desde el Paraíso hasta Euskadi (…) Otro elemento central de la ideología aranista era el racismo, muy boga en la Europa de la época …”
En este sentido, capítulo aparte merecen todas las referencias a los movimientos folcloristas iniciados en el siglo XIX, con referencias muy divertidas a la juventud de ciertas tradiciones ancestrales, tal y como se desprende del término  “la invención de la tradición”, acuñado por algunos autores de la época. Paralelamente, nos describe todo el movimiento literario que fantaseó con las historias nacionales, como es el caso de Mosen Jacinto Verdaguer, frecuente ganador de premios literarios en los juegos florales de Barcelona desde 1859 y que en su largo poema épico Canigó describe fantasiosas historias medievales que habrían ocurrido durante la invasión musulmana.
En el libro se da un repaso a todos los nacionalismos, de Europa a Asia, pasando por Hispanoamérica y, por supuesto, también al nacionalismo español que, “como todos los demás, se ha basado en el mito de una España eterna cuyos belicosos habitantes habrían defendido heroicamente su independencia siglo tras siglo”. En cuanto al catalán, es reseñable  cómo desmonta uno de sus principios fundacionales reivindicado hasta la saciedad precisamente en este año que cumple su tercer centenario, y es que “considerar esta contienda, como una guerra de España contra Cataluña es un anacronismo o un desvarío (…)  la lucha de 1714 es un conflicto de sucesión entre Austrias y Borbones”. (…) En aquella guerra que las niñas españolas cantábamos   lo de quisiera ser tan alta como la luna, las simpatías políticas por uno u otro bando estaban muy dividas, incluso entre ciudades muy cercanas, como la Alcalá austracista y el Madrid borbónico, o la Tortosa borbónica y la Barcelona austracista”.

Una de las conclusiones del libro: “Parece evidente que en el enfrentamiento de las ideas entre nacionalismo y lucha de clases fue el primero el que salió victorioso y que de los dos hijos más o menos legítimos de Hegel, por así decir, uno de ellos no pudo resistir el fracaso político del comunismo y el derrumbe del muro de Berlín y el otro, en cambio, ha salido incólume y con renovados bríos de los excesos nacionalistas de las dictaduras fascistas”.
Pero no quiero dejar la idea de que el libro es un alegato denostador del nacionalismo en sí mismo. Como casi todo en la vida, los nacionalismos también han tenido aspectos positivos. Para poner un ejemplo ambivalente a su vez, el autor cita el caso de Francia, nación que comenzó antes que ninguna otra la política expresa de fomentar una única lengua nacional, el francés, que básicamente era la lengua de los parisinos pero no de otras regiones de Francia. Para conseguir imponer este idioma a toda la nación fue trascendente la actuación del ministro de Instrucción Pública Jules Ferry (1879-1881). El fue el autor de leyes que impusieron la enseñanza obligatoria, laica y gratuita en pugna con la enseñanza católica y quien extendió la educación secundaria a las niñas.
En cualquier caso, el libro no tiene desperdicio. Para mí ha sido muy ilustrador y, aunque el tema es muy denso y está escrito con gran erudición, no deja de ser muy divulgativo y divertido por todas las curiosidades que desvela. Especialmente cómicas o surrealistas o ambas cosas a la vez resultan los capítulos dedicados a las banderas y a los himnos nacionales.